Acerca de mí
- Arturo Bustos
- Talca, Chile
- Lo único que tengo claro es que nací en Chillán. De ahí para adelante es una enorme nebulosa.
martes, 4 de octubre de 2016
lunes, 3 de octubre de 2016
sábado, 1 de octubre de 2016
domingo, 25 de septiembre de 2016
miércoles, 21 de septiembre de 2016
lunes, 19 de septiembre de 2016
sábado, 17 de septiembre de 2016
miércoles, 14 de septiembre de 2016
domingo, 11 de septiembre de 2016
I
Su amor de fiera no era para siempre.
Te aprisionaba con fuerza con sus piernas.
Te bebía entero las veces que quería.
Se olvidaba de sí misma en esas horas
de vodka y deseo clandestino; sólo
para tragarte
como un ángel ciego.
Herida de muerte,
hasta el fondo,
por el desamor.
II
Me miras, sonríes.
Estás perdida
para siempre
en el océano que
reflejas.
sábado, 10 de septiembre de 2016
jueves, 8 de septiembre de 2016
Me dices que no eres bella;
pero, es tu forma de desafiarme
para que mis ojos recorran como alas
tu perfecta figura.
Para que mi mirada se funda con la tuya
mientras cruzamos parajes
lejanos y misteriosos.
Me dices que no eres bella
mientras navegamos,
cuerpo con cuerpo,
en los océanos
rugientes
del deseo.
Me dices que no eres bella.
Me lo susurras.
Me lo grabas con fuego
en mis anhelos.
miércoles, 31 de agosto de 2016
martes, 30 de agosto de 2016
lunes, 29 de agosto de 2016
viernes, 26 de agosto de 2016
¿Recuerdas cuando mi mano se acercaba a la tuya
como la hierba al agua?.
¿Y cómo brillaban tus ojos cuando mis palabras
pintaban sonrisas de vuelo en tus silencios?.
Ahora la ciudad es un océano vacío.
Con esqueletos de aves cayendo como hojas
sobre el asfalto dormido.
Y voy y vengo
como un único
fantasma.
miércoles, 24 de agosto de 2016
viernes, 19 de agosto de 2016
La luna,
como mujer desnuda en el fondo marino,
desgarra las sombras de mi cuarto.
Llega hasta tu rostro
y las algas de tu pelo se elevan hacia la noche.
Vas y vienes de mi mente afiebrada.
Sonríes como nunca y me abrazas con tus labios de olvido.
La noche es profunda y tibia y fría y desolada.
Se abre como amante, se entrega y vuelve a poseerse.
Y tú miras cualquier cosa en los brazos ajenos.
Sollozas.
jueves, 28 de julio de 2016
domingo, 3 de julio de 2016
viernes, 17 de junio de 2016
miércoles, 1 de junio de 2016
viernes, 13 de mayo de 2016
domingo, 27 de marzo de 2016
domingo, 13 de marzo de 2016
viernes, 11 de marzo de 2016
jueves, 3 de marzo de 2016
I
Cuando niño,
siempre se me doblaban
las puntas
de mis cuadernos.
No por descuido,
sino porque
los abría a cada rato,
para ver
si no se habían escapado
las palabras.
II
Me busco por la "A"
y por la "B"
en los listados
de poetas.
No aparezco por ninguna parte.
Reviso de nuevo y otra vez.
Nada.
Respiro
entonces
profundamente
aliviado.
III
Ser minimalista
es una gran cosa.
Intenten meter
- si pueden -
el universo
en un tarro vacío
de Nescafé.
miércoles, 2 de marzo de 2016
martes, 1 de marzo de 2016
lunes, 29 de febrero de 2016
I
Saco
el cadáver momificado de Armando Uribe.
Lo limpio
con el cuidado debido a un faraón.
Luego,
cierro las cortinas gruesas de la vida
y lo deposito, recto, sobre su cama.
Quito, con esmero,
la última pelusa de su traje
y me marcho
dejándolo a oscuras.
Entonces,
él me lo agradece
con un silencio
irreprochable.
II
Crecen ramas secas de la cabeza de Armando Uribe
que él
poda con esmero cada mañana.
Luego,
sube hasta la cumbre del día
para que allí
la vida le arranque,
nuevamente, las entrañas.
III
¡Va a comenzar la novela!
El pan
se instala raudo junto al té
y sonríe la mantequilla sobre la mesa.
Se dejan de lado las tareas
y yo
hurgo por mi infancia
en el bolsón ya viejo
de mi hijo.
domingo, 28 de febrero de 2016
sábado, 27 de febrero de 2016
jueves, 25 de febrero de 2016
miércoles, 24 de febrero de 2016
martes, 23 de febrero de 2016
I
¿Cómo será el vuelo cojo de un ángel?,
me pregunto.
Y trato de ver,
entre la nubes rojas y la tarde,
si es mi padre
el que trae
la primera estrella
que titila.
II
Un poeta no le sirve a nadie.
Ni siquiera a sí mismo.
Generalmente,
se autocrucifica
dolorosamente
sin poder
-después-,
bajarse de la cruz.
III
Moscas,
pegadas como piercings
en el rostro del hambre.
lunes, 22 de febrero de 2016
domingo, 21 de febrero de 2016
I
La poesía es una maldición narcisista.
Pegajosa
como caluga mojada en las manos del infante.
¡Sálvanos, Dios, de sus designios!
II
¿Han seguido a un tren
que huye bajo la lluvia
por la noche hacia el sur?
III
Como los gatos,
me gusta encaramarme en sitios altos.
Desde allí
-impasible como ellos-,
ver como giran
y giran
pequeños animalitos
en sus autos del año.
IV
Salgo y veo los árboles
que huyen de los autos.
El silencio
mendigando palomas en la acera
y la vida corriendo como loca en
las vitrinas.
¿Y dónde está el sol, me pregunto, dónde...
y el verdor... y las distancias?.
viernes, 19 de febrero de 2016
I
La poesía muere con las palabras.
Lo escrito
es sólo una pintura
abstracta
de su agonía.
II
De mi niñez recuerdo
que me mandaron a comprar leche en una olla.
Que - al regreso del boliche-, me agarré a combos con los cabros del conventillo.
Que le entregué a mi madre una olla abollada y ya sin leche
y
que culpé de mis lágrimas
a los golpes
y no a la tarde
que moría roja
allá
en el horizonte.
III
Cuando Jesús lavó mis pies
me pidió
el nombre del doctor
que no quiso
curarme
las heridas.
IV
Me crié en el mercado de Chillán.
Allí llegaban los turistas
a observar
nuestra autóctona miseria.
A tomar fotos de nuestras caras hoscas.
A preguntarse
qué hacia todo ese dolor
entre la inmensa belleza
de las frutas.
jueves, 18 de febrero de 2016
miércoles, 17 de febrero de 2016
I
Estoy parado
frente a la centenaria reja que adorna la tumba de mi padre
-que antes visitábamos cuando era la tumba de su propio padre-
y me pregunto
si deberé pintarla
para cuando sea la mía.
II
El ángel
trataba de pasar desapercibido entre la gente.
Pero,
sus alas tropezaban contra los cuerpos presurosos
y terminaba
-inexorablemente-
empapelado a chuchadas.
III
Don Pedro tomó sus 90 años
y se fue a sentar sobre una tumba.
Allí esperó hasta que se hizo de noche;
pero, la muerte no llegó.
"La historia de mi vida -se dijo-,
no pienso amar de nuevo"
Y regresó a su casa
-otra vez-
a paso lento.
IV
Guardaron los caballos,
pero,
la bicicleta
quedó tiritando
bajo la lluvia.
V
De noche,
la noche misma
es tan sólo
un espejismo.
Un fantasma
que va de hora en hora
sin cesar
por mis silencios.
martes, 16 de febrero de 2016
lunes, 15 de febrero de 2016
Haikús
I
Flores de papel.
Sonríe el cerezo
al dejarlas ir.
II
Canta la luna
en el rostro del agua.
El bosque sueña.
III
De rocío es
la armadura del grillo
que tintinea.
IV
¿Es un colibrí
o las flores del jardín
las que se marchan?
V
Respiro la luz.
El cerezo florido
canta para mí.
VI
Viste al otoño
un sastre de tristezas
y hojas muertas.
VII
Detiene al sol
la mariposa azul
que se solaza.
VIII
Ríes alegre
y celosa calla
la lluvia fría.
IX
El gato mira
el fuego del brasero.
¿ O son batallas?.
X
La tarde se va
entre las tumbas viejas.
Deja olvido.
XI
Cae la lluvia.
El bosque la recibe.
Están desnudos.
sábado, 13 de febrero de 2016
Achaques
I
La edad
comenzó a picotearme las piernas
hace unos meses.
Me dejó dos agujeros rojos
que se expanden
como ojos de ahogado
y que amenazan tragar
hasta mi propia sombra sin remedio.
II
Seré una estrella enana que implosiona.
Seré una estrella enana que implosiona.
Seré una estrella enana que implosiona,
me repito hasta el cansancio,
para asustar a la muerte
o
para que, al menos,
no se la lleve tan fácil, la condená.
viernes, 12 de febrero de 2016
Aburrido, Dios,
pone unas pinceladas de rojos y violetas
sobre un cielo en que mezcla el negro con el blanco.
Lo difumina con sus dedos.
Dibuja
unos cuántos trazos que semejan pájaros en
la distancia.
Entonces, sin pensarlo,
agrega unas casas tristes en la falda de un cerro
y una ventana
tras la cual permanezco
con unos ojos gigantes en los que refleja el mar.
martes, 9 de febrero de 2016
viernes, 5 de febrero de 2016
jueves, 4 de febrero de 2016
lunes, 1 de febrero de 2016
martes, 19 de enero de 2016
viernes, 8 de enero de 2016
viernes, 1 de enero de 2016
Valparaíso
Planean,
como palomas coloridas,
las casas
por las faldas de los cerros
y el mar
juega suavemente
con pequeños barcos en la bahía.
Los sueños
emprenden viaje al horizonte
y marinos
se quedan para siempre
enganchados a un adiós
que suena y resuena
como un eco
en las habitaciones
azules
de sus almas.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
I
En la pieza,
la ampolleta colgaba
como un ahorcado
y su luz era
amarillenta y mortecina
como los trajes viejos
con que visten
a los muertos.
II
Me siento
en cualquier parte
y lanzo
imaginarias migas a los silencios
que
en grupo
vienen a picotear
los pliegues gastados
de mi sombra.
III
Allí va el enamorado con su mirada
de melodías
y el viejo
que saca entre los pelos de su barba
esa esperanza
que la brisa arrastró como regalo.
Las gallinas,
mientras tanto,
despiertan sobre el horizonte
sin saber qué hacer.
jueves, 17 de diciembre de 2015
I
Cava.
Cava la tierra con tus manos.
Abre la carne putrefacta
de la vida
y separa con rabia sus costillas
...sólo entonces
verás mi sol.
II
Me acuesto
sobre el abismo inmenso de la noche
y no temo
ni caigo en
la viscosidad de su vientre.
Y es entonces
que la vida me teme.
III
El cielo
parecía un papel viejo que
alguien incendió por descuido
y
los pájaros
solo eran
pequeñas cenizas negras
volando por doquier.
lunes, 7 de diciembre de 2015
sábado, 28 de noviembre de 2015
En los muros del zapatero
había una foto de Arturo Godoy
y otras de equipos
con futbolistas engominados.
También,
una mujer desnuda de pechos gigantes
herida por una gotera persistente y mortal.
La luz de la vela
le daba vida a las imágenes
que parecían hablar
mientras,
el zapatero,
dormía profundo
junto a un jarro
que alguna vez tuvo vino
o esperanza.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Me descuelgo del ropero.
Ordeno los amarillentos
huesos de mi esqueleto
y trato,
inútilmente,
de dar un poco de vida a estas cuencas vacías.
Pero,
no hay caso.
El esclavo roto de si mismo
no conoce la melodía
y sólo queda
el periódico manchado del domingo
y una esperanza seca
en el dintel de la ventana.
En los vidrios sucios
-empañados como sueños de anciano-
agoniza aún
el eco de tu adiós.
.
jueves, 19 de noviembre de 2015
miércoles, 18 de noviembre de 2015
lunes, 16 de noviembre de 2015
I
Abarcas
lo infinito
con tus ojos secos
y el cadáver
de una esperanza
en la sonrisa.
II
Una piedra negra
brilla y titila
en el silencio.
La noche la mira con desdén
y
celosa,
me dice:
Será tu corazón.
Es mi regalo.
III
Bailas
delicada
sobre los cadáveres podridos
de mi esperanza
y
ríes
navajas
de salvaje olvido
sobre
mi piel.
martes, 10 de noviembre de 2015
sábado, 7 de noviembre de 2015
I
Soy un río,
te dije.
Y descendí
desde tus senos,
lentamente,
a tu entrepierna.
II
Un gato
para un viejo
es más necesario que un bastón.
En él
apoya
toda su desesperanza.
III
A veces me parece
que estoy apedreando
el muro de una casa vieja.
O que pinto estrellas nuevas
en el rostro del agua.
Otras tantas,
sólo quiero
pegarme
un tiro
en la tristeza.
viernes, 6 de noviembre de 2015
domingo, 27 de septiembre de 2015
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Me gusta
el lenguaje cotidiano.
Las gotas
que, como peces,
saltan dentro de los charcos.
La vida que florece de una foto
en la primavera del que recuerda.
Me gusta el mar
porque es distancia.
También los autos que se marchan
a devorar lejanías
y el anciano que regresa
a la misma
calle
de su infancia.
lunes, 31 de agosto de 2015
viernes, 21 de agosto de 2015
sábado, 20 de junio de 2015
I
La noche ya no es linda.
Llega ebria casi siempre.
Sin saber
dónde quedó su otro zapato
ni quién era ése
con quien se acostó antes de caer en la cuneta.
La noche
ya no deja recuerdos de estrellas sobre la almohada.
Sólo vómito seco,
cuando abre sus ojos
y solloza.
II
Un poeta que se la juega
se arranca un ojo
para tener un pinta más ad hoc.
No se tira agua de colonia barata
disfrazada de ácido
sobre el rostro.
Como digo,
una puta debe parecerlo.
III
Consejos para hacer crecer las piedras:
- Caminen con ellas
- Conversen
de cosas importantes.
- Mándelas
a comprar pan
al boliche
de la esquina.
- Denles
un beso de despedida
cuando las lancen
con fuerza
hasta el cielo.
Importante:
- Nunca les digan
que todo lo que sube
baja.
III
Consejos para hacer crecer las piedras:
- Caminen con ellas
- Conversen
de cosas importantes.
- Mándelas
a comprar pan
al boliche
de la esquina.
- Denles
un beso de despedida
cuando las lancen
con fuerza
hasta el cielo.
Importante:
- Nunca les digan
que todo lo que sube
baja.
sábado, 13 de junio de 2015
viernes, 29 de mayo de 2015
miércoles, 1 de abril de 2015
I
Las piedras sucias se amontonaron como recuerdos
sobre la mesa.
El sol no venía casi nunca y en su mejilla
-arada hasta sangrar por el olvido-,
nacían hojas pequeñas. De diarios
amarillentos como cadáveres.
Que hablaban de boxeadores, de hambre,
de una fosa común al final del cementerio.
Y todo eso mientras
se ensuciaban los cristales de su vida hasta
hacer que las estrellas
chocaran violentamente contra las capas de tierra
que,
lentamente,
fueron apagando, uno a uno, los escasos fantasmas
que lograba rescatar.
Finalmente,
la radio dio un último reporte sobre la tragedia.
Luego, cerró sus transmisiones
y los perros
ladraron a la noche o a unos pasos lejanos.
La verdad es
que eso
jamás quedó resuelto.
miércoles, 11 de marzo de 2015
miércoles, 25 de febrero de 2015
FOTOCULTURA
Primera toma:
Un país en blanco y negro,
con grandes manchas rojas
y un silencio gigante.
Fuertemente contrastado.
Toma dos:
Un pájaro,
en alguna parte,
riéndose
a silencio limpio
de la vida.
Toma tres:
Papeles...
plásticas botellas desmaquilladas por el sol,
muros latigados por el spray.
Sujetos
en blanco y negro.
Borrosas
esperanzas
que serán eliminadas
con Photoshop.
Toma cuatro:
La noche
asomándose en el horizonte.
Ruido patente en las sombras pronunciadas.
Sujetos borrosos,
extendidos.
Tiempo de exposición incorrecto.
Toma cuatro:
Un pubis gigante.
Oloroso como una ciruela.
Maduro
como un tomate sonriente.
Toma cinco:
Luz,
mucha luz.
Sombras blancas,
como silencios,
escapando
sin cesar
por todas partes.
Toma seis:
Toma holandesa.
Los cuerpos,
definitivamente,
caen
de espaldas
por la esquina inferior.
Toma siete:
No hay encuadre
ni nada
que se reconozca.
Disparo en falso
al parecer
o quizás
simplemente
realidad.
Toma ocho:
Aún no la he hecho.
Mi dedo tiembla sobre el disparador.
Guardo mi cámara
y me marcho.
viernes, 13 de febrero de 2015
I
Lo que más me entristece
es
que moriré exiliado,
en este,
mi propio país
imaginado.
II
En mis noches de soledad
escribo
cosas extrañas
sobre tu piel desnuda.
Dibujo
constelaciones
que bajan
y suben desde tus senos.
Galaxias que se pierden
entre tus piernas.
Un silencio inmenso
con el que, apenas, te cubro.
III
¿Usted qué hace...?
Escribo.
Sí; pero, ¿qué hace?.
Escribo...
Sí; pero, ¿qué escribe?
Palabras...
Por ejemplo: luz,
que significa
un niño corriendo por su infancia
con los ojos llenos de los sueños ajenos
mientras,
en su alma,
se elevan volantines de pájaros
y estrellas.
¡¡Ahh..., ahora entiendo!!
Pero, lo siento.
No hay trabajo para usted.
Hasta luego.
¡¡¡Que pase el siguiente!!!.
miércoles, 11 de febrero de 2015
martes, 10 de febrero de 2015
I
De pronto, la micro,
nos sacudió de su vientre
-como lo hacen los perros con las pulgas de su lomo-
y se fue corriendo
a jugar entre los cerros.
II
Ahora, que estoy viejo y triste,
cierro mis ojos y
me calzo los rotos zapatos nuevamente
y corriendo voy a la escuela bajo la lluvia
sólo para volver
y abrazar fuerte a la madre
que me espera.
III
Corren los cerros hacia el mar
para mojar la cansada tierra de sus pies
mientras las casas
son sólo viejas fotografías
colgando
de sus vestidos multicolores.
domingo, 1 de febrero de 2015
domingo, 11 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
I
Miro al cosmos
y me maravillo.
Miro dentro de mi
y caigo de rodillas.
II
El camino no es hacia afuera,
sino hacia adentro,
donde está el principio sin fin.
III
Déjanos salir,
dijeron las palabras,
pues somos prisioneras en tu corazón
y al abrir mi boca,
pájaros volaron por el mundo.
IV
¿Cómo cabe todo en mí?,
me pregunté.
Pero, la razón era ciega
y era pequeña
-como un grano de polvo en el cosmos-
y no supo reponder
En cambio, el corazón,
fue sabio,
inmenso y prudente.
Al igual que el niño
que sonríe.
mientras da la respuesta.
viernes, 9 de enero de 2015
Le pedían al niño
que mostrara sus gracias a las visitas.
Que recitara... , que impactara a los invitados
Pero, él -avergonzado -,
no hacía más que pensar en la cara aburrida de doña Blanca
cuyo sexo,
seco por el olvido del matrimonio,
asomaba sus labios prominentes y unos cuantos pelos
entre las separadas piernas
de la descuidada
cincuentona.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
I
Siempre que te veo
eres extraña.
Mucho te esfuerzas
por alejarte de ti misma.
Pasas los días ejercitando la mirada que quisieras.
El ajeno ambiente de tu corazon.
Pones
gruesas cortinas en tus ventanas.
Para que nadie vea.
Para que ya no entre,
ésta,
mi luz que te persigue.
II
Busqué
por todos lados.
Revolví
cada cuarto en mi cabeza.
Moví
los planetas y ordené las galaxias.
Grité,
como hizo el primer dios en
mitad del vacío.
Luego lloré
y así nacieron,
simplemente,
tus estrellas.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
I
Me muevo
y los planetas
siguen, curiosos, la marcha
de mis pasos.
Acomodo la noche
sobre mis hombros e intento
que no caigan las estrellas sobre
tus sueños.
El tiempo espera con sapiencia
la torpeza de mi huellas.
Susurran las constelaciones cantos
de esperanza
y nace en mi corazón
una pequeña chispa, impregnada de lluvia,
tiritando.
Pero;
eso basta.
II
Encuentro
a la mañana sentada en el living.
Perdida su mirada.
Escuchando canciones que hablan
de amores
parecidos al nuestro.
Y es extraño...,
en nuestra desgracia,
nunca hubo espacio para
tantas
tandas
comerciales.
III
Durante la semana santa,
en los bares,
no se pensaba en su dolor,
sino en el propio
y
el vino
-que era su sangre-
se bebía una y otra vez
sólo
para olvidar.
IV
Me siento
cerca de la ventana
a esperar
el paso -quizás- de un viejo amor;
pero,
esta no es mi cuadra
ni mi ciudad.
Ni siquiera
mi cuerpo
y pienso
que el pasar de un fantasma
es tan triste
como la vida misma.
lunes, 15 de diciembre de 2014
I
Se desprenden las tablas
de mi cuerpo.
Se descascara la memoria e imágenes
-como fotos viejas-
ensucian los cuartos vacíos de mis recuerdos.
Ya casi nada veo
(mi propia vida es un espejo oxidado).
Sólo siento
las caricias del cosmos
y tus pasos silentes
-como alas-
cuando te alejas.
II
Después de agonizar
todo el domingo
me quedo aquí,
frente al lunes,
colgado de un clavo.
Mientras la luz
que tanto ansías
va destiñendo
lentamente
tu figura.
III
A Orión
le importa un comino
que esté solo
bajo esta noche grandiosa
pensando
que más cerca que tú
están
todas
sus estrellas.
viernes, 12 de diciembre de 2014
I
Es
la noche de la fiebre y
los relojes
ríen
y lloran
a carcajadas
... y tú
no vienes.
II
Este fue un barrio simple.
Allí,
donde orinan los perros,
se sentaba doña Peta a contarnos mentiras
divertidas.
Allí también esperábamos por cualquier cosa
mientras la transpiración dejaba
surcos de tierra sobre nuestros rostros.
La pelota era la vida entonces
y más allá de la esquina,
el universo.
III
Alguien destruyó mi cabeza con un palo.
Y desde entonces,
la lluvia formó
el más bello lago
en la cuenca de mi cráneo.
III
Alguien destruyó mi cabeza con un palo.
Y desde entonces,
la lluvia formó
el más bello lago
en la cuenca de mi cráneo.
lunes, 17 de noviembre de 2014
I
Distingo
sólo
líneas borrosas
(implacablemente inexpresivas)
y
las palabras se apagan
al segundo de parirlas.
Me pierdo,
entonces,
en algo que no sé.
En una angustia.
Un recuerdo.
Y quisiera llorar;
pero,
me olvido.
II
La atlatieimeda se plasdió entre las vlises
de su húmde alblitia.
Parecían ser blastidias;
pero, era sólo clo.
III
Tintinean las palabras
como un arroyo nuevo
y la luz
se extiende como tu piel
cuando me amas.
jueves, 6 de noviembre de 2014
I
Miro
el reloj detenido
y no sé si soy yo
o él
el que ha muerto.
Voy
hasta su rostro.
Toco
sus quietas manecillas
y me pregunto
si habrá llorado
en su último segundo.
II
Dejémonos de payasadas.
Nadie tiene la menor idea de la forma del aire
ni menos
de los pasos que mueven a esta sombra.
A mí,
déjenme con todas mis ramas.
¡Soy árbol viejo, mierda...
¿qué es lo que no entienden?!!!.
domingo, 2 de noviembre de 2014
sábado, 25 de octubre de 2014
I
Sueña el gato
con un barco
y un inmenso océano donde las gaviotas
son sus marineros
y él
capitán de los atardeceres
que
desde las jarcias le sonríen.
Despierta el gato
desconcertado.
El no conoce el mar
ni las gaviotas
y
luego de alisar sus bigotes con esmero
vuelve a dormirse
mientras estrellas vienen
a buscarlo.
II
Giran luces y formas
en este sueño.
Calles que son árboles que regresan.
Palomas que ríen hasta florecer.
Hasta amanecer
ser
palomas
sonriendo.
III
La letra de la lluvia
arranca melodías
y días
a mi tristeza.
Sobre el mantel se abre un corazón
y la noche
luce coquetos zapatos
de charol.
IV
Pájaros de agua.
Alas de luz
en un trino
de cristales
y luciérnagas
viernes, 24 de octubre de 2014
I
Me asomo al mundo para copiarlo;
pero, es malo mi arte
y los pájaros se me hacen sueños
y los sueños, luces
y éstas vuelan
corriendo
hasta tus ojos
a sumergirse,
para ser
más luz
o distancia
en tus océanos.
II
Svetlana,
la más hermosa niña de Bogoliúbovo,
soñó una noche con un país extraño.
Con un hombre que creaba pájaros
con sus palabras
y que la miró
con una sonrisa que le calló el corazón.
Svetlana
pensó entonces
que su vida sería diferente;
pero,
nada pasó.
III
Decía
que tuvo una "mina" en Valparaíso.
Una gringa.
Decía
que la Irma era sólo un mal recuerdo.
Que dolía a veces,
pero, qué importaba.
Me dijo,
-sólo una vez me dijo-,
que se había obsesionado con mi madre
y lloró en silencio
como aquella vez
en que -mirándome a los ojos-
me gritó
que prefería perder un hijo
que a su partido.
IV
En 1941, a las once de la mañana,
doña Rosalía dejó de alimentar a sus gallinas.
Miró hacia el cielo y no pensó nada.
Absolutamente nada.
Setenta y tres años después,
a la misma hora,
habían 34 grados a la sombra.
jueves, 23 de octubre de 2014
I
Cuando llegué al final de la fila,
ya no quedaban alas..., ni plumas para entregar.
El ángel -entonces- me miró como si sintiera
(los ángeles son como tú:
no sienten; sólo son hermosos)
y
haciendo un gesto de suma inteligencia
pegó una sombra nueva a mi pasos
y me lanzó
de vuelta al mundo.
Y no hubo trompetas ni nada parecido.
Sólo un llanto que me ahogaba
y que me hizo hombre
nuevamente.
II
Este
no es el puente de San Francisco.
Sólo
el esqueleto triste de una obra abandonada sobre el río Claro
manchada por mil grafittis
que son como heridas infectadas por la orina
sobre cuyas bases
una pareja
hace el amor de pié.
miércoles, 22 de octubre de 2014
I
No tengo una causa superior.
Ya todo está creado
o destruido.
Voy o vengo.
No lo sé.
Llevo
piedras extrañas
en los bolsillos.
II
No me gusta ocupar
muchas palabras para escribir.
La vida es simple:
Una hoja de luz que cae del árbol ajeno.
Dos gotas de olvido
que vuelan
cogidas de la mano
por tu ausencia.
domingo, 19 de octubre de 2014
I
Las señoras muertas de mi cuadra
lucen inquietas cuando
transitan por el barrio.
Ellas
pasan lentamente a
cualquier hora del día.
Van ajenas.
Cruzan
sin saberlo
por los muros rotos
de nuestras vidas.
II
Oigo campanas.
Creo un atardecer para escucharlas.
Veo
tu sonrisa donde nadie.
Pienso
que la vida
se escapó para siempre
de la jaula de los pájaros.
III
Casi siempre estaba en la puerta de su casa.
Esperando los recuerdos.
O algo que no sabía;
pero, anhelaba.
IV
Ya no duermo de noche.
Las voces de tu olvido se trepan a mi cama y
me violentan.
Dejan
mi cuerpo
agotado,
desnudo.
En los brazos pálidos
de las primeras luces.
viernes, 17 de octubre de 2014
jueves, 16 de octubre de 2014
I
Corrí hacia el espejo
a buscar
lo que tú
no habías visto en mi mirada.
Pero, estaba allí:
Todo,
todo el universo
estaba allí.
II
Solía anclarme en un segundo.
Suspenderme
en el filo de un adiós.
Así,
sin malla protectora
ni esperanza.
III
Ella,
odiaba su boca.
Ella
hablaba con sus ojos
y
con ellos
decía esperanza
o
sonrisa.
A veces.
con su boca,
sólo pintaba
un hombre
cayendo
hacia
el vacío.
martes, 14 de octubre de 2014
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