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Talca, Chile
Lo único que tengo claro es que nací en Chillán. De ahí para adelante es una enorme nebulosa.
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jueves, 23 de febrero de 2012


I

Las palabras silvestres

Tienen

Ese aroma a grandeza

Que no logran

Los eruditos

En sus viveros.



II


Terrible contradicción

El despertar.

Este simple concepto

Que es la vida.



III


En un mall cualquiera

Tolerancia se encontró con Estupidez.

Estupidez hablaba y hablaba.

Tolerancia sonreía y trataba de entender.

Estupidez reía,

Hablaba de sus vestidos, del maquillaje,

De lo hermosa que se veía en el espejo.

Tolerancia

Sólo asentía con la cabeza.

Cuando se separaron,

Estupidez se fue diciendo cosas que a nadie importaron.

Tolerancia,

Mientras tanto,

Lloraba a moco tendido su desgracia.



IV


Antes

-los náufragos-

Escribían mensajes en botellas de vidrio

Y los echaban al mar.

Ahora

Los ponen en sus muros de Facebook:

Se declaran felices.

Dicen

Que no hay mal que por bien no venga.



V


¿Cómo se escribe la alta poesía?

¿Con palabras hermosamente diseñadas?

¿Con conceptos tal altos que carecen de oxígeno?

Para mí

Un pié

Que agita un charco

Y forma una galaxia

Es suficiente.


miércoles, 22 de febrero de 2012


I

Me decían lejano.

Frío.

Distante me decían.

Me lanzaron

Piedras

Que pensaron

Jamás me alcanzarían.



II


Los locos me buscaron.

Se sentaron en círculo en torno a mí.

Hicieron salir dos soles por cada manga

Y me pidieron

Que les contara una historia que no empezara.

Luego,

Aburridos,

Comenzaron a volar

Como luciérnagas.


III


Las personas equivocadas

Están siempre

En los sitios equivocados

Y no se trata de correr

Como los relojes.

La vida equivocada

Siempre

Siempre

Nos persigue.



IV


Las películas románticas

Son para niñas.

Nosotros

Los hombres

No amamos.

Sufrimos en silencio.

Vagamos por las noches

Maldiciendo su nombre.



V


Caminas luciendo

Un vestido de llovizna pegado a tu cuerpo.

Perlas de rocío llevas como aros

Hojas de escarcha adornan tu cabello

Y

Así

Entre todas

Eres la más hermosa

En tu entera desnudez.



VI


Cae

Del árbol

Una gota de sol.



martes, 21 de febrero de 2012


I

Así son las cosas.

La noche es adúltera

Y sol

Se hace el de las chacras.



II


La luna y la lluvia.

La lluvia y la luna.

¿Por qué no?

Si

Han tenido unas noches

Que

Ni les digo.



lunes, 20 de febrero de 2012


I

-¿Cuándo estuvo la última vez en New York?

- La verdad es que nunca.

Pero; sueño. Sueño mucho.

Voy,

De aquí para allá

Y de allá para todos lados.

He dormido bajos los cielos polinésicos

Y bebido hasta aburrirme en

Los bares de Irlanda.

Oriné,

También, en un rincón

De las calles de París.

Recorrí parques inmensos de una ciudad sin nombre

Y

Por todos lados

Busqué y busqué

Un rostro

Que no existía.

-Y, ¿cuándo va a salir del país?

- Creo que nunca.

Los muertos no viajamos.



II


Como buena hija de sí misma

Se maquilla cuidadosamente antes de salir.

Pero,

No sale.

Vive puertas adentro

Mirándose en paredes de espejo

Y

Cuando logra abrir la puerta

Pisa con mucho cuidado

Para no ensuciar sus pies

Para no quemar su piel

Para no regresar

Con los ojos sucios de mundo.

Entonces,

Vuelve

A declararse hermosa

Y se encierra

Dentro de sí

Y para siempre.



III


Nosotros somos

Los poetas chicos,

Los que escribimos en los barrios.

Los que jugamos a pata pelá.

Los que soñamos vivir

Sentados

Desde siempre

En la puertas del infierno.



IV


Puede ser que no fui yo.

Que tuve miedo de ello.

Que me resbalé por mi sombra.

Que me hice el leso.

Que miré para el lado

Que no me vi, desnudo, frente a mí mismo.



V


Se perdía

A la manera de los choros

(De los desesperados).

De repente.

Y

No se hablaba en sus ausencias.

Sólo

Se hacían las cosas como si nada.

Y

Se evitaba llorar.


Cuando volvía,

Se juntaban en la mesa.

Hablaban del tiempo,

Del futuro.

Se soñaban eternos

Y reían.



domingo, 19 de febrero de 2012


I


Me gustaría verte con un vestido.

Cualquier vestido.

Un vestido de olas, por ejemplo.

O

De vuelo de gaviotas.

Un vestido de sonrisas o recuerdos.

De llovizna -¡perfecto!- un vestido

De caricias de sol.

-Cualquier vestido-

Porque

Me gustaría verte con un vestido

Sólo

Para después

Quitártelo.



II


No tengo poemas con currículo.

Mi palabra es castiza.

De piedra.

Al igual que el viento.



III


A veces me pregunto

Qué buscaba

Cuando pensaba en ti

Y hurgaba con el dedo gordo de mi pié

El fondo arenoso del arroyo.



IV


El viento iba

-porque no lo quisiste-

Dando puntapiés a los papeles

Por las calles.



V


Alguna vez fui un pintor

(Hace más de un siglo)

Que caminaba por las calles de Paris cuando salía el sol.

Alguna vez tuve dinero

Y una gran casa.

Alguna vez

Fui asesinado

Por una prostituta

(hermosa colorina en contraluz).

Alguna vez

Recibí un tiro en el pecho

Mientras el sol

Era tan hermoso como la muerte.



sábado, 18 de febrero de 2012


I


La poca luz. La lluvia.

La tarde arreándonos hacia las casas

Mientras el invierno

Corría desnudo como un loco.


Y eso era Chillán. Además de los muertos,

Por supuesto.



II


A la gringa le dije un montón de cosas que no entendió.

Pero; algo captó en mis ojos,

Porque

Tomó mi mano

Y me mostró en su cuerpo

Las montañas más lindas

De su país.



III


Güeón , el viejo.

Escribía poemas

Cuando

Podría haber vendido papelillos de coca.

Por eso murió solo

Y botao como hueso


… por güeón!



IV


En Chile,

Hemos tenido un notable y sostenido crecimiento de :

Maricones

Drogadictos

Vendedores de droga

Güeones sin principios

(Políticos, curas, encapuchados, delincuentes, políticos, pacos, gerentes, banqueros, opinólogos, pastores, políticos, neoliberalistas, prostitutas top, políticos, futbolistas fracasados, políticos, etc.)

Presidentes güeones

Güanacos

Zorrillos

Bastones extensivos

Bombas lagrimógenas

Temblores

Terremotos

Tsunamis

Tusunamis

Maremotos

Marepotos


Pero, ningún otro premio Nóbel!!!


Total,

¿Para qué sirven?

Dirán ustedes.


viernes, 17 de febrero de 2012


I


Yo no fui bohemio.


No conocí prostíbulos

Ni cabarets.


Yo

Sólo fui perro puertas afuera.


De esos que caminan sin rumbo bajo la noche


Soñando con un pan

O una caricia.



II


Recuerdo que esa noche

-Mi primera noche de clandestino-

Escondí con vergüenza mi fusil

Cuando

-Frente a mí-

Las estrellas se desnudaron en el cielo.



III


Madre,

dentro de 40 años

este crujido del pan con mantequilla

y esta sonrisa tuya

serán obras de arte en mi memoria.



IV


Volvía por estas calles

-por inercia enfermiza

O cobardía-

Y decía , ¡maldito de mí!

Luego, me encerraba

Y planeaba marcharme

Al otro día.



V


Fui a la Tía Rica

A empeñar tus recuerdos:

Me sacaron a patadas.


Desde ahí,

Nunca más te amé.



VI


Vecinas de mi barrio :


La muy rica,

La rica,

La no tan rica,

La que salta como conejo,

La que siempre se está muriendo,

La que alega por todo,

La abandonada,

La por abandonar,

La que me dijo que sí 1

La que me dijo que sí 2.


Ahora quiero ver

Cómo se reparten las camisetas

¡Ja,ja,ja!.



VII


La verdad es que no parezco peligroso.

Ni siquiera inteligente.

La verdad

Es

Que el círculo no es perfecto

Ni tú te entregas por amor

Cuando te sueño.



VIII


Opté por callarme.

Por vivir lejos de mí.

Pero,

Nada resuelve.


La vida sigue mis pasos

Constantemente.



IX


Los poemas largos

Miden

Lo mismo

Que la falta de inspiración.






domingo, 12 de febrero de 2012


I

Me quedo

Con las piedras,

Escuchando sus cantos,

Mientras la noche pasa

Descalza

A nuestro lado.



II


No sabes qué te falta.

Y

A veces

Te quedas haciendo inmenso ese segundo

En que no sabes qué te falta

Mientras piensas mi rostro

Y te sorprendes.



II


Escribo

Para no decir nada.

Para soltar

La magia

Que las palabras mantienen prisionera.



IV


Se prohíbe leer estas palabras.


Sólo

Mírelas de reojo.


Finja que son

Ideas sin sentido.



sábado, 11 de febrero de 2012


I

Los muertos

Hablan hasta por los codos en nuestros recuerdos.

Dicen

Cosas que nunca pensaron

Y

Al final del cuento

Se vuelven buenos para siempre.


Los muertos,

A veces,

Se ríen a carcajadas de nosotros.



II


El Polo Norte

No se habla

Con el Polo Sur


... cosas de familia, dicen algunos!.



III


Sucede

Que,

A veces,

El espejo

Olvida mi rostro.


Es la vejez

-me dice-

Y florecen,

Entonces,

-Al norte de mi mirada-

Mañanas sin sentido.




jueves, 2 de febrero de 2012


I

No es culpa de las mañanas su largo cabello iluminado.

El mar lleva su traje a rayas y sonríe a los bañistas.

Se espera que el sol se zambulla hacia el caer de la tarde.



II


Las ventanas son señoritas solitarias

Con máquinas de coser

En donde crean tardes infinitas.

Las ventanas no salen de sus casas

Pero,

Sueñan con seguir los pasos del sol

Cuando se marcha.



III


El círculo comienza de repente

Y en cualquier parte de su vida.

Después,

Se vuelve loco buscando sus raíces.


miércoles, 1 de febrero de 2012


I

Un reloj entra corriendo a una tienda.

Mira todo con los ojos desorbitados.

Intenta decir algo;

Pero, los relojes no hablan.

Entonces,

Vuelve a salir,

Desesperado.

Se escucha una ráfaga de campanas

Y

Todosedetieneparasiempre.



II


Tic toc,

Tac tic,

Tic tic tic.

Caos mundial.



III


Llore, ría, aproveche.

Borre de su cara esa expresión estúpida.



IV


Huuummmm, huuummmm, huuummmm…

¿Hay alguien por ahí?.



V


Las bicicletas salen a bailar

Ante el asombro

De los relojes

Por tamaño

Desparpajo.


La fiesta dura para siempre.



VI


En el cosmos,

Mas allá de Orión.

A la derecha de ninguna parte

-En un boliche de mala muerte-,

Los segundos preparan

Un golpe de estado.


Invitan a los minutos a participar.



VII


Como ya no existe nada,

Los relojes se ríen a carcajadas

Y mandan a los ciegos

A buscar más trago a las bodegas.



VIII


¿En qué terminará todo?,

Se pregunta el Caos.



IX


Un árbol lleno de peces multicolores.

La ciudad comienza al final de esta palabra.

Los niños viven más allá de sí mismos.


jueves, 26 de enero de 2012


I

Esta luz de Marzo de Chillán me pone nervioso,

Hace lloriquear a los semáforos

Mientras me pregunto por mi sombra,

Por los sueños de Abril,

Los precipicios.



II

A la salida de los cines

La vida te esperaba como un verdugo.



III

El día nace de los noticieros.

De los muertos de ayer.

Del temor a que tiemble nuevamente.


El día viene

Con ropas ajenas.

Caminando

Por la acera del frente.


Intentando silbar,

Como si nada,

Mientras se aleja.



IV

El que no vea sangre entre estas letras

Bendito será

En el reino de los ciegos.


martes, 24 de enero de 2012


Ordenamos los recuerdos

-los buenos y los malos-,

Sacudimos el polvo de algunas horas,

Inventamos nuevos rostros para los ratos de furia.

Pusimos todo en pequeñas cajas

Y dijimos

Que era poco para tantos años.

Luego,

Cerramos la puerta lentamente

Y evitamos llorar

Mientras nos íbamos.

martes, 17 de enero de 2012


I

El rocío

Esperará mañana

Otros pasos.



II


La flor

Del cerezo

Se arrodilla

Frente a la tumba

Del guerrero.

viernes, 13 de enero de 2012


I

Después

Que le entregaron el diploma de hijo ilustre.

Después del cóctel

Y los abrazos de rigor.

Después -cuando todos se fueron a sus vidas-,

El

Cogió los restos de su sombra

Y volvió

A paso cansino hasta su tumba.


I

Generalmente,

El día tocaba la ventana

Con una camisa de luces despeinadas.


Venía alegre ,

Con su sonrisa de ebrio

Plagada de hojas del vestido de la noche.


Ambos tenían muchos secretos.


Y era común pensar

Que se entendían.


II


La verdad es

Que quería contarte

Que en tus ojos

Las mañanas vivían para siempre;

Pero,

Sólo me pedías que te clavara,

Que te tratara como a una perra.

Que te diera

A más no poder,

Ya que aún

Me quedaban diez minutos.


III


Llega, mi amor. Acaba.

¿Verdad que soy rica?

¿Verdad que te gusto?

Dime,

¿Me harás un regalo cuando acabemos?


Luego,

La noche abrió puertas extrañas

Y dos

Sombras lloraron en silencio.

miércoles, 11 de enero de 2012

I

No era una tumba

Sino cientos de días

Amontonando sus huesos amarillos

En un calendario viejo.


II

Por la piezas

De la casa deshabitada

Mi infancia

Corría despacito

Para no despertar a nadie.



III


A las tres de la tarde

Se acostumbraba a detener el mundo.

Se encargaban de ello

El vino blanco del almuerzo

Y el aroma a té

Que emergía entre las faldas del verano.

Después,

La abuela,

Inventaba mundos nuevos

Para contarnos.

lunes, 9 de enero de 2012


I

No me ha ido bien,

Lo reconozco.


Tampoco hablo mucho.


Me

Pierdo

Constantemente.


Al igual que un barco

Que no quiere flotar

En los ojos ajenos.


II

Cuídate de mi olvido

-Te lo digo-,

Que

Más peligroso es

Que mi esperanza.

sábado, 7 de enero de 2012

I

Ya está listo, vecina.


Lo lavamos.

Le peinamos su barba.

Lo vestimos

Con las ropas que él quería.


Lo único que no supimos

Fue

Qué hacer

Con la luz que le sale del pecho.



II


Dé dos pasos hacia el sol:

Concéntrese.

Evite los recuerdos al atardecer.

Suba

Constantemente

El cierre

De sus pantalones.

Por último,

No llore bajo la luz de la luna.


III


Constantemente

Tiro piedras

A los que vienen hasta mi tumba:

Desordenan las flores,

Meten ruido,

Lloriquean.

Luego, se van muy relajados

Dejándome a mí

Con los nervios de punta

Y

Al borde mismo

De la resurrección.

viernes, 6 de enero de 2012

I

Tu recuerdo me llena de polvo

Y ya no soy un hombre

Sino un mueble sucio en

Un cuarto olvidado.


II

Me gustan las palabras que molestan,

Porque

Bailan

Descalzas

Sobre la hipocresía inmaculada.


III


Vaya, venga,

Márchese de nuevo.


Haga olas de sus pies.


Choque su frente

Contra las rocas


...Como lo hace el viento

Cuando llora.

domingo, 11 de diciembre de 2011


I

Como si de pronto

Viniera el mar

Corriendo descalzo por la calle.

El mar

-Todo el mar-,

Vestido de infancia,

Con su sonrisa

Inmensa

de gaviotas.


II

No servirá de nada que cierre mis ojos.

La lluvia

Seguirá borrando mis recuerdos.

Como verdugo que ejecuta su tarea

Sonriendo apenas …

Sonriendo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

I

No enciendan las luces,
Sólo busquen
En los rincones ocultos de sus ojos,
Allá
Donde se elevan los sueños
Y el día lleva
Zapatos de colores.




II
Yo no sé nada.
Tengo un doctorado en ello.



III
Fue la misma noche
Que una estrella perdida
Cruzó llorando el charco
Que rompí con mis pies
Cuando pensaba
Que la escarcha
Era el vestido de novia
De las sombras.




IV
Hagamos un ejercicio:
Guarden los autos,
Saquen
Unas cuantas sillas a la calle,
Pongan la radio
Suavecito
Y conversen de nuevo
Con el mundo.



V
Piense usted
Que no hay nada de malo
En llorar a moco tendido.
Lo malo está
En el pañuelo de marca
Con que oculta sus lágrimas.



VI
Escribo
Porque las palabras son autónomas.
Porque
Quedaron encerradas
Dentro de mí,
Sin ser ellas
Culpables
Ni yo
Prisión.

domingo, 4 de diciembre de 2011





Ya nadie se acuerda de una canción que decía :
“La última noche que pasé contigo, laralalaila , laralalá..!”,
Pero,
A veces la escucho en mi memoria
Y
Como fotos viejas
Aparecen -con olores-,
Imágenes que no  sé si existieron :
Mi padre, por ejemplo,  hablando en un taller de zapatero,
Iluminado por una vela
Y las fotos de la revista Estadio pegadas en los muros
Y las niñas, de grandes pechos desnudos,
Guiñándome un ojo.
Entonces,
Aparece otra melodía,
Otro trozo de vida
Y  parece
Que la realidad que tengo
No son más
Que olvidados fantasmas que me siguen.

A propósito,
¿Qué será del lechero
Que entregaba mañanas
En sus botellas blancas?

jueves, 17 de noviembre de 2011

Haikús

I


Ven hacia el sol.
Espérame sonriendo.
Seremos tiempo.




II


Como la luna,
se reflejan mis sueños
en el rocío.




III


Roncaba el sol :
Soñaba con mañanas
sin trabajo.




III


No voy a volver.
Caminaré derecho.
... hasta tocarte.




IV


Corre la calle
desesperadamente
hacia el sol.




V


Duerme el pueblo.
Las calles solitarias
me recuerdan.

miércoles, 17 de agosto de 2011



No pienso escribir más.
¿Para qué?.
Los peces
no se sientan a filosofar.
Sólo
se comen
al pez más chico.
Y punto.

sábado, 11 de junio de 2011

Los sueños de los locos
Se transforman en rocío
Para cubrir las flores
Y protegerlas
De la cordura
Que las arrancará
Cuando amanezca.

miércoles, 1 de junio de 2011


Primer recuerdo :

Niño; bajo la lluvia. Mirando fijo al horizonte.


Segundo recuerdo :

Joven. Sobre un cerro. Mirando fijo al horizonte.


Tercer recuerdo :

Hombre. Frente al mar. Mirando fijo al horizonte.


Último recuerdo :

Viejo. Frente a la Muerte. Mirando fijo al horizonte.


... Y aún no sé qué es lo que busco!


I


Mis manos ya
Escriben
Otros paisajes y caricias.




II


¿Quién hurgará entre estas líneas…,
Quién soplará suavemente cada letra...,
Quién levantará con cuidado los silencios dormidos y
Limpiará cada rastro de sangre entre las íes,
Para llegar hasta tu rostro
Y mi esperanza
Vencida.?

domingo, 17 de abril de 2011


Me aburrí de sostener tu mundo sobre mis hombros
Y lo tiré
A la salida de la casa
Importándome una mierda
Si alguien
Se enredaba en tus sueños vacíos
Y frascos de perfume.
Total,
Yo ya me iba
Y el día
Volvía a amanecer
Para mi propio gusto.

jueves, 3 de marzo de 2011

No está en las estrellas, la poesía;
sino,
en el hombre que llora cuando las mira.

miércoles, 12 de enero de 2011

Nunca tomé en serio a la Poesía.
La dejé vagar
Como ánima en pena por mis días.
Escuchaba, a veces,
Sus ecos en la cocina,
Cuando tropezaba con las ollas y los ajos.
La observaba mientras miraba fijo
Las frutas que mi padre enviaba del mercado.
La escuchaba reír
Mientras seguía a mi madre por las piezas.
Y ella (la Poesía)
Y yo
Éramos como dos niños ajenos
Que, a veces,
Frecuentaban los mismos charcos
Para soñar océanos.
Y así fuimos creciendo,
Compartiendo soledades y silencios
Y ella se hizo vieja como yo,
Se hizo olvido como yo
Y, aunque ya no nos hablamos,
Sus palabras duermen como gatos en los rincones
Mientras nos acompañan
En nuestra espera lenta de la muerte.

La Poesía
Debió buscarse otro hombre,
Pienso a veces.

martes, 11 de enero de 2011


I


Donde usted vio
Una silla Luis XV
Yo vi
El cadáver de un árbol
Que admiró
Los más puros amaneceres de ese siglo.


¡ Qué paradoja ¡ ¿Verdad?.







II


Se cansó de mirar el fondo turbio
De la copa.
Apartó de un manotazo los minutos sobrantes
Y, como pudo, caminó hacia la puerta,
A buscar,
Según dicen,
Un nuevo amor.

En la noche,
Quedaron las sombras y el silencio

Y también
El invisible eco de su nombre.


III


Fui un cadáver rebelde,
Por eso,
Me erguí inquieto y me marché,
Dejando para mi tumba
Los recuerdos viejos
De un esbozo de muerte-

miércoles, 27 de octubre de 2010


I
Juega el charco a ser océano
y sonríe.




II


Cuando pare de llover,
lloraré
Y
Cuando pare de llorar
lloveré.

Y tu cuerpo será tierra sagrada.



III


No hablo con nadie.

Bajo
por la mitad
de mi sombra.
Deprisa.

Me cuido de pisar
los recuerdos de otros.

Dejo ir
los segundos
por los ojos sagrados de los locos
y
como si fueran niños,
mis propios dientes
se escapan
cuando me río.

viernes, 22 de octubre de 2010

I

¿De qué le servirá a un muerto
el que lo extrañen?
Me pregunto
mientras pateo
con indiferencia
un perfecto charco congelado.



II


Los años
son niños crueles.

Me dicen
-con su varita-,
"Vamos, niño,
hazte viejo".
Y se ríen,
a carcajadas,
mientras se alejan.



III


No puedo dormir :
Los días futuros
golpean mi puerta
con desesperación.



IV


La hoja en blanco me insulta.
Me dice
que la avergüenzo.
Que ni cosquillas le hice
con estas estocadas mal urdidas.
Luego,
menea su cabeza
y me mira impertérrita.

Como entendiendo.



V


En las casas de antes se vivía.

Ahora no.

Ahora,
sólo se duerme.
Se piensa
que ya no hay futuro.
Que,
a lo mucho,
la vida podría equivocarse.




VI


Doy
un rodeo
en torno a tu recuerdo
para llegar a mí mismo.



lunes, 18 de octubre de 2010

I

A veces pienso
en las linternas de papel
que quedaban después de la fiesta,
cuando todos se iban
y venía hacia mí
la noche a manos llenas.



II


Se pudren los recuerdos.

Se pudre
el padre
bajo los recuerdos.

La lluvia misma
se pudre
mientras lloro.



III


Por favor,
no me sepulten.

Quiero que dejen mi cuerpo sobre un cerro.

Para mirar al sol.

Para
saludar la tarde
e invitar a la noche
a que cuide mi sueño.

Para que se hagan
lunas
mis ojos
con la muerte.

Para acunar la hierba entre mis costillas blancas.

Para que me mezca la tierra
-como a un niño-
y
me canten
las brisas
sus sueños de distancias.

¡Déjenme ir con las aves que se marchan!
¡Déjenme ir con las aves que se marchan!
¡Déjenme ir!




IV


Abrazo al niño.
Me mira,
llora.
También yo
derramo lágrimas.
Entonces,
suavemente suelto el abrazo
y lo dejo ir
-para siempre-
más allá del espejo.

Luego me hice hombre
- dicen -
me hice frío
- dicen -,
pero, la verdad
es que hace tiempo
que yo
no sé nada
de mí mismo.


V


Creo que sólo nací para morir,
pienso,
cuando me quedo como piedra
en el fondo del arroyo
atrapado
por las viejas algas
de mi angustia.



VI


Voy cayendo
a tal velocidad
que no puede la tierra
apartarse
de este cuerpo que cae.



VII

Tengo recuerdos inventados :

Una tarde.
Un silencio.
La luz de la alegría en nuestros cuerpos desnudos.



VIII


¿Qué vas a hacer
cuando estemos muertos
y me quieras llamar
por teléfono
para decirme llorando que me quieres
y no pueda ya
entonces responderte?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Si no escribo
Es porque no tengo nada que decir.
O tanto
Que no alcanzan las palabras
Para expresarlo todo.

martes, 10 de agosto de 2010

I



Pensaste
que sería fácil tenerme sobre tu palma
y yo
que sería fácil tenerte sobre mi cama.

Conclusión :

Los perros ya no ladran
de tanto reírse
de nosotros.




II


Ya te olvidaré...
Y será más piedra mi olvido
que tu propio corazón.









III

Cuando tenía siete años
me sentaba en la entrada de la casa
y miraba
a las mujeres
treinteañeras y hermosas que pasaban.

Mis ojos lo decían todo
y ellas
devolvían mis miradas
deseando
fervientemente
tener
veintitrés años menos.




IV

La fiebre...

Y sostengo todo el mar sobre mi frente.
Todo el mar
Y la noche
con sus viscosos
cadáveres
corruptos.

miércoles, 21 de julio de 2010


No sé cuánto tiempo ha pasado.

Un calendario desdentado rumia
Con suprema tristeza los días perdidos.

En sus cristales, las ventanas lucen un grueso maquillaje
- como las putas viejas-
Y el aire huele a muerto nostálgico.

Pienso, entonces, que ya es hora
De ventear con locura
Este viejo corazón deshabitado.

jueves, 8 de julio de 2010


Esta es mi noche de demonios...
Mi soledad más pura.

No así mi hora.

¡Que los dioses huyan despavoridos!.

sábado, 19 de junio de 2010

Acantilado.



I

Debiéramos amarnos como el viento y las rocas.
A puro aullido 

y mojados por siempre.



II

Antes de irte
Deja aquí todas mis caricias.

Debes irte desnuda.
Igual como te conocí.

jueves, 17 de junio de 2010


I
Malditos fantasmas.

Pasan
A golpear mi puerta
Con urgencia
Y
Cuando
Voy a abrir
No encuentro nada
Sino
Un ligero
Y dulce aroma
A otra distancia.

¿Y Qué hay de ti en ellos
Aparte de tu sombra?.



II
Más hermosa aún
Eres
Cuando te vistes de ausencia.




III
Si te encontraras un día
Con la mujer
Que yo vi en ti
Te caerías de rodillas
Sin creerlo.




IV
¡Que venga el mundo, mierda.
Que aquí estoy yo,
Con mi cáliz vacío
Entre las manos!.




V
Ahora que tengo 50
No soy ni una pizca más sabio
Que cuando tenía 20
Y eso cuesta,
Señores,
¡No saben cuánto!.



VI
¿Hacia dónde van
Los barcos que no vuelan con la tarde?.

domingo, 13 de junio de 2010

Me retracto




Y es verdad…

¿Quién soy yo para decirles
Lo que deben hacer?

Que las luces y vitrinas
Son sólo para maniquíes.

Que el exceso de maquillaje
Es para tapar un rostro que nunca nos ha gustado

Que los títulos y estampillas
Son para validar
Una sombra que tirita con la vida.

Por eso yo no digo nada.

Me quedo callado como un espejo.

A lo mucho
Gruño un poco -a veces- mientras me duermo
O me rasco
Con gran solaz
Las pulgas de mi pellejo.

Porque,
Al fin y al cabo,
Yo,
De Poeta, nada.
De medio humano, todo.

miércoles, 9 de junio de 2010

Cosas de hombre.


Quisiera
Trenzarme a golpes con la noche.

Dejar de ser
Un rugido
Entre las barbas del viento

Quebrar vitrinas,
Quizás,
Hasta sangrar tu nombre.

lunes, 5 de abril de 2010

Medianoche.



Se desnudó borracha ante ti.
Dijo
que la tomaras,
que estaba caliente.
Que lloraba por reflejo.

Que fueras muy hombre y
Que no le hicieras caso.

viernes, 26 de marzo de 2010

Que te quede claro :
Mi poesía
no son reflejos tuyos,
sino
cáscaras de mi sombra rota
y uno que otro
mordisco de inocencia.

sábado, 20 de marzo de 2010

27 de Febrero del 2010.


¡Despierta, vieja, está temblando!
¡Es terremoto; ponte cualquier cosa
Y cuidado con los vidrios!
¡Niños, vengan para este lado!...
¡Niños…!
¡Cuidado con eso que se cae!

¡Vieja, los niños no responden y
Esto no para!
¡Niños, ¿dónde están que
No los veo en tanta oscuridad?!

¡Vieja, vieja…¿dónde están,
Donde están los niños? ¡Niños…!
¡Respondan!

Viejo…, los niños ya no están.
Ya son adultos.
Viven sus vidas lejos de
Nosotros. Ven para acá
Que aún está temblando.

Chuta, vieja. Mira, no ha quedado nada en pié…
Pero, quédate aquí, que yo igual me voy a buscarlos.

No importa la noche, el terror, ni el desconcierto.
¡Yo igual los traeré!

¡Niños, niños…, ¿en dónde están?.





( Este es mi modesto homenaje para todos aquellos que vivieron y sufrieron esta fatídica noche en mi país ),

sábado, 16 de enero de 2010

Apuntes



I


Pobres ingenuos,
creen que yo he muerto;
pero,
desde que cerré mis ojos para siempre,
fueron ellos
los que dejaron de existir.



II


Debo incluir palabras nuevas.
Quitar algo de angustia.
Decir algo decente.
Sacudir, acaso,
vestigios tuyos
desde mis genes.



III


Debo cuidarme
de ciertas palabras :

Llevan mucho de tu piel
entre sus letras.


IV


Y al final,
¿Qué nos queda,
sino un montón de nombres
desparramados en el tiempo
y una canción
o un sueño
que no sabemos
si fue nuestro
- quizás -
o lo inventamos?.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Telediario


I

Las vacas sagradas de la poesía
No son más que eso :
Vacas.



II

Los ingleses de América
Los jaguares del nuevo mundo
Los reyes del choreo
(con corbata o con estoque)

Se vende respeto con poco uso.



III

Camina la Muerte junto a mí,
Me coquetea.
Me dice
Que le atraigo.
Que no puede dormir sin que me sueñe.
Pero yo,
Me hago el de las chacras,
Silbo cualquier cosa.
Como si nada,
Aunque, por dentro,
No me aguante las ganas
De pegarle un mordisco.

“Cuídate, Muerte, ya
Te lo aviso”.

martes, 29 de diciembre de 2009

De utilidad pública


I

Hace tiempo que hice silencios de tus calles
(Un pájaro en luz es lo que más importa),
Hace tiempo que mi barco se muere entre los días.

(Herido, como un ebrio, me pierdo entre las horas
Y no hay un puerto sereno donde dejar olvido).




II



¡Tan bella era
Que no tenía rostro!



III


Cuando vino el ángel desde el cielo,
Se sentó en una plaza.
Hacía un calor de los mil diablos
Y el ángel venía muy cansado.
(Porque el cielo queda más lejos que la cresta).
Dormido, entonces, se quedó,
Nuestro ángel por un rato
Y cuando despertó,
Hasta la pureza ya le habían robado.
Asombrado,
Miró en todas direcciones
Y viendo una niña que se le acercaba,
Pensó : “He aquí el alma pura que me ayudará”.
Mas cuando de cerca la observó, sus
Ojos abrió con más asombro.
“¿Qué…, acaso nunca has visto un travestí, ahuonao…
Si no querís que te la chupen, pa’ qué venís a hueviar pa’ ca?
Preguntó la rara damisela.
Nuestro ángel tomó entonces las de Villadiego y corriendo atolondrado,
Cayó entre un grupo de pokemones.
¡Loco, tómate un chimbombo!, le gritaron.
Mas nuestro ángel negó con su cabeza.
¡Que te tomís un copete, te digo, maricón!
Y
Palabras más acción,
Se fueron contra el ángel a patadas y puñetes.

Al final del cuento
-Sobre un pasto sucio de botellas y jeringas-
Un ángel amoratado e hinchado,
Rompía el primer sello,
Mientras
Lloraba en silencio...

Mientras
Lloraba
En
Silencio.



IV


Yo,
Que creí haberlo visto todo,
Estoy aquí,
Llorando a moco tendido,
Frente a mi propio rostro
Que se marcha.




V

En la casa quedaron
Algunos muebles viejos.

Esencias de sueños en antiguos rincones.

Calendarios sin dientes
Olvidados en la cocina.

En la ventana,
Sobre el vidrio sucio,
Las huellas ajadas de mis nuevas esperanzas.




VI
No hay tiempo en estos días
Para mirar el cielo,
Me dices,
Mientras tus ojos
Se van
De vitrina en vitrina
Hacia el abismo.




VII

Vae victis,
Te dije

Y me fui
Arrastrando mi sombra
Hacia el silencio.


.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Caos

I

No sabiendo qué hacer...

Las manos
resecas,
como olvido de flores en
la tumba de alguien
y el lento,
lento
volotear
de tus silencios.


II

¿Por qué tocas
la puerta de mi inquietud...,
por qué
dejas pájaros sobre tu rastro?
¿Por qué?,
si sólo las nubes vuelan
cuando te marchas.



III

... y el reloj
deja caer
gotas de polvo
sobre el mediodía.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Palabras...

I

No soy agricultor
Ni poeta;
Pero, aún así,
Lanzo mis voces sobre la tierra herida

… sólo por si acaso.




II

Al final de mis palabras me encuentro yo,
Con los ojos de mi padre.
No hay sueños en mi boca muda
Y un olvido
Teje con fuerza
Mi sombra
A las manos del viento.



III

Nunca digo nada
Porque mis ojos
Cantan mejor
De lo que yo
Pudiera hablarte.




IV

Cortas el viento.
Susurras.
Pierde el sol
Sus alas
De pájaro marino.



V

Soy el maestro del barrio.
El chasquilla que,
Con dos palabras, endereza
Una alegría.
A mí me buscan los jubilados,
El joven triste,
La esposa olvidada en la rutina,
El niño
Que suelta la pelota
Para seguir a un pájaro.
Y me buscan porque nunca cobro,
Porque no tengo título de poeta,
Porque mis palabras vinieron de la calle.

Porque, al final, no sé qué hacer con tanta vida.





VI

¡Supieran ustedes cómo es la cosa!
¡Si me río solo cuando estoy dormido…¡

Pero,
La verdad,
Es que ustedes
No tienen ni la más mínima idea de lo que está pasando!.

¿Se dan cuenta,
Entonces,
De lo que se están perdiendo?.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

1973

Mi infancia fue denunciada por alguien del barrio
que me tenía mala.
Llegaron, entonces,
los tipos de civil
y se la llevaron a patadas en mitad de la noche.
Nadie dijo nada porque reinaba el miedo.
Hay testigos sí
de que aguantó todas las torturas
y como no pudieron con su pureza,
la tiraron al mar desde helicópteros,
la fusilaron en desiertos y casas abandonadas.
Le tendieron emboscadas en esquinas imposibles,
la sepultaron en faldeos de cerros y en mil tumbas
sin nombre.
Pero, mi infancia
siguió viva y sonriendo
y se encuentra por aquí,
en un rincón profundo y tibio
de este,
mi viejo corazón de cicatrices.





 II


Cuando niño me dijeron :
¡Crece y hazte hombre !

Obedecí :
Crecí y me hice hambre.


viernes, 4 de septiembre de 2009

Memorias

I



Nunca me miré en un río.
A lo mucho,
busqué mi rostro
en los charcos cubiertos por la escarcha
mientras
la vida
me entraba a raudales
por mis zapatos rotos.



II


Generalmente, no hablaban de nada.
Comían en silencio.
Bebían el vino casi con tristeza.
Luego,
miraban al vacío y a los platos,
como esperando respuesta.

Más tarde
- a la hora del té -,
los gatos dormían junto a ellos
y yo,
yo sabía algo más del lenguaje del viento.




III



Enterraban a alguien
- de eso me acuerdo -,
se escuchaban los llantos y
había rostros tristes.

Las flores
arreglaban sus faldas sobre la tumba herida
(La mano grande de mi padre estaba cerca)
y mis zapatos
tenían un gran agujero
por donde yo,
con frío,
tanteaba el corazón del mundo.



IV


Fueron tiempos distintos:
La lluvia no dolía
Y existían milagros.

Mi corazón tenía una caja de música.
Y el mundo medía
Sólo unas cuantas manzanas.

En la noche,
Se escuchaban los ecos de los sueños
Y
Mi madre
No era un recuerdo
Como ahora.



V


No existe charco que no haya pisado.
Ni dolor, ni sombra.

Lluvia oscura y fría
como amante.

¿A dónde van tus nubes
con sus trajes de olas?.

lunes, 27 de julio de 2009

Cachureos




I

Tengo
Un calendario lleno de cicatrices
Un perro de yeso herido por el arte
Una bacinica que conoció tu dulzura
Una radio ebria que cabecea y murmura
Un dolor
que se cree invencible.

Muchos gatos parados
bajo la luz de Dios.



II


No voy a hablar de nada.

Tendría que sacar mis ojos del cajón
Amarrar los perros de mi boca
O ahogar la tormenta que sonríe en mi voz.



III


Nunca escribo lo que quiero.
Por eso
las palabras sonríen
mientras alzan sus faldas
frente a mis ojos bobos.



IV


Las huellas del hombre son
-En el orden que quieran-
El vaticano
La bacinica
El Napalm
Los discursos
Las botellas vacías
Las hambrunas
Los discos de vinilo
La Declaración de los Derechos del Hombre
La crucifixión
Las bicicletas
Los partidos políticos
La tuberculosis
El fantasma de Michael Jackson
Los libros de teoría literaria
Los sueldos de futbolistas y pastores.

Huellas a agregar :
Las que se quieran.



V


Muros :
"A la María le gusta el loly"
"Biva la libertá"
"Yo estuve allí"
"Apaguen el mundo"
"Muera el roto Quezada".



VI


Aprendan ustedes
que por más que caminen
no encontrarán
senderos
en estas huellas.



VII


En esta casa todo es un desorden.

Constantemente tropiezo
con los huesos añejos
que dejó
el obsceno
cadáver
de
tu ausencia.



VIII


Me fui de mi mismo a portazo limpio.
Hediondo a soledad
Y con los ojos sangrando de distancias.

Y no pregunté por tu nombre en ningún lado.

Serían las cinco ...o las seis
y las "eses" me hacían reír sin comprenderlo.



IX


No quito el ripio
Porque me gustan las piedras.
Estas son
Las hijas silentes de Dios
Cuya misión
Es hacernos caer
Para postrarnos
Ante nuestra propia ignorancia.




X


Quemé mis alas para caer en ti
Y
Arranqué mis ojos
Para que mis manos
Se hicieran sabias sobre tus pechos nuevos.



XI


Mi ojos
no se inclinan
ante el peso de tu recuerdo.

Mi ojos
están fríos...

al igual que tu luz
que hizo hielo los campos de mi risa.



XII


Envejezco.
Las palabras se sientan en torno a mí.
Esperan mi mirada
Mis caricias,
Pero,
Yo busco tu imagen más allá de las distancias
Y las palabras comprenden
Que
En el silencio
Hay también soledad
Y poesía.



XIII


He gastado tu recuerdo
De tanto pensarte.

… o son mis ojos los opacos
Por la vida?.



XIV


Duerme si quieres y descansa
Que yo
Con un palo
Saldré a espantar los sueños malos
Y
-Parado frente a la noche-
Pediré a las estrellas
Que descalcen sus pies,
Pues tú descansas.



XV


¿Qué hacían los trenes llorando bajo la lluvia?

Yo miraba un charco y te esperaba.

Mis manos partidas por la ausencia
Sonreían en sus heridas

Y yo,
Yo miraba un charco

… y te esperaba.




XVI


Cuando cerré mi boca
-Para evitar que se escaparan-,
Las palabras
Acortaron el cuento
Y treparon a mis ojos
Para hacerse al mundo sin más prejuicios.

Lo demás,
es harina de otro costal.



XVII


En el clóset,
Un viejo traje mío
Guarda el mismo silencio
Que yo habito

… y somos
Dos gemelos
Colgando
De la tarde.




XVIII


Observo
Las manchas de tristeza en el mantel
Mientras la araña
-en el rincón-
Teje en silencio
Y
Como yo,
Medita.



XIX


¡Toda esta lluvia sobre mi rostro muerto…

¿ Qué harán los pájaros
- me pregunto –
Cuando la luz se vista con tu nombre ?

… y el silencio no deja de gritarme!



XX


Déjenlos descansar
-en donde estén-
Que sus huesos son flautas de silencio
Tocando al viento
Sus cantos de memoria.



























miércoles, 10 de septiembre de 2008

Fierros viejos y otras especies.

I


¿ Qué saben ustedes de mi voz...?

¿Acaso han visto
a los pájaros quebrándose en la luz
o a la noche
aferrarse
como un mar viscoso contra mi piel,
cuando todo,
todo el llanto es nuevo
e invencible?




II

Me piqué...

Salí corriendo pilucho
por vuestros paisajes,
armado sólo
con el eco corrupto
de mis silencios.



III

Habrá que ver qué encuentro
entre los cachureos de mi voz...
y quizás sólo haya restos de palabras
y una sombra,
que puede ser la misma sombra
...u otra.
O quizás sólo ecos.
Ecos y más distancias.



IV

Busqué ayer
nuestras sombras
en la ciudad de entonces.
Pero, yo era el extranjero.
El viejo
al que los niños
le pedían se apurara
y
al que miraron con asombro
cuando se puso a llorar
solo
-frente a un muro-
mientras miraba
nada.




V

Mis palabras son toscas,
al igual que las rocas
con las que el mar no se atreve.




VI


Es mía esta mirada de cuchillo pobre
y este ceño
que parece insulto;
pero, que es vida.



VII


Yo no escribo para Ustedes :
Soy como un perro
que pasa su lengua
sobre su pelaje herido.
Con el bálsamo inmenso
de estas viejas
palabras.



VIII


No te inquietes si no te digo nada.

Yo soy así :
Extraño.

Y si no me encuentras,
no te asustes.
A veces,
los domingos,
bajo de mi cruz
para estirar las piernas.




IX

¡Cafiche ‘e mierda es lo que es!
Miren que hacer trabajar todo el día a Doña Teresa
Mientras él - el huevón - , se queda durmiendo
y soñando quizás con qué china mugrienta y caliente como él….
¡Se cree la gran cosa, el muy maricón!
¡Si hubiese estado mi General, ya lo habrían matado a este comunista ‘e mierda!
…Se lo habría echa’o a los pesca’o, viera usted.
Porque la muerte es lo que merecen estos huevones que ni siquiera vienen a misa como nosotras.
Y después le cuento más, vecinita,
porque ahora me toca el turno pa’ comulgar.



X

No deberían pesarme
Las palabras
Que usé como piedras contra tu indiferencia
Cuando los domingos olían a olvido
Y hacías tú brillar
El otoño
Con tus pisadas.

No deberían pesarme los silencios
Con que vestí mis ojos cuando no volviste
Ni los recuerdos que tiré sobre la tarde
Y que dejaron sangrando cristales en mi ventana.

El viento, entonces,
Corría de Este a Oeste
De mis manos mudas.

Y era eso, quizás
O sólo ausencia.









domingo, 6 de julio de 2008

Aequinoctium



I

¿ Qué hago aquí
- con los ojos rotos -
haciéndome olvido
en el vientre de la tierra.

Yo,
que amaba el aire,
el sol
y las distancias...?



II

Llegaremos allá
arrastrando las sombras y los días.

En las manos tendremos algas y caracolas.

Un resplandor de sol dejará en nuestros ojos
su espada de horizontes
y cantará la lluvia
- quizás -
sobre una calle lejana.



III

Dormir sobre los senos de la Muerte amante.

Y son mis ojos dos lunas
bajo una noche de tierra.




IV

A mí,
que fui hecho de pan y de canciones.
Que me vistió la escarcha
mientras me hacía sombra.

A mí,
que me soñó el silencio
y las alas de los tiempos.

A mí
-al bien amado-,
me han dejado los días,
desnudo,
sobre el vacío.



V

Yo no me fui cuando los otros...

Me quedé aquí.

... por eso mi sombra de distancias muertas.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Trazos de lluvia.


I

Parco perro que otea el horizonte
a desdicha del mundo.
Sus ojos escriben
distancias
que no está en nuestras manos
sollozarlas.



II

Tengo un humor de trenes
y huelo
a fierro viejo,
a café y a distancias,
a manos que se agitan, que quisieran soñar o
retener.

A silencios
que cojean
sobre estaciones muertas.



III
¿Ves?
Los charcos son para los iluminados.
En ellos se encuentra
tu rojo vestido de cristales,
tu juventud
desnuda
... el cabello que
a veces
incendiaba
mis recuerdos.



IV

Nadie podría detenerme.
La Muerte es débil frente al silencio.
Ella envidia
a las palabras,
al eco del aire,
a las imágenes
que no pudo vencer
ni sollozarlas.




V

Te olvidas
apagando
uno a uno
los días
en tus ventanas
y
cada tarde es un nuevo silencio,
un nuevo rostro
que descascara
un poco más
su imagen
de tus recuerdos.