Acerca de mí
- Arturo Bustos
- Talca, Chile
- Lo único que tengo claro es que nací en Chillán. De ahí para adelante es una enorme nebulosa.
sábado, 28 de noviembre de 2015
En los muros del zapatero
había una foto de Arturo Godoy
y otras de equipos
con futbolistas engominados.
También,
una mujer desnuda de pechos gigantes
herida por una gotera persistente y mortal.
La luz de la vela
le daba vida a las imágenes
que parecían hablar
mientras,
el zapatero,
dormía profundo
junto a un jarro
que alguna vez tuvo vino
o esperanza.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Me descuelgo del ropero.
Ordeno los amarillentos
huesos de mi esqueleto
y trato,
inútilmente,
de dar un poco de vida a estas cuencas vacías.
Pero,
no hay caso.
El esclavo roto de si mismo
no conoce la melodía
y sólo queda
el periódico manchado del domingo
y una esperanza seca
en el dintel de la ventana.
En los vidrios sucios
-empañados como sueños de anciano-
agoniza aún
el eco de tu adiós.
.
jueves, 19 de noviembre de 2015
miércoles, 18 de noviembre de 2015
lunes, 16 de noviembre de 2015
I
Abarcas
lo infinito
con tus ojos secos
y el cadáver
de una esperanza
en la sonrisa.
II
Una piedra negra
brilla y titila
en el silencio.
La noche la mira con desdén
y
celosa,
me dice:
Será tu corazón.
Es mi regalo.
III
Bailas
delicada
sobre los cadáveres podridos
de mi esperanza
y
ríes
navajas
de salvaje olvido
sobre
mi piel.
martes, 10 de noviembre de 2015
sábado, 7 de noviembre de 2015
I
Soy un río,
te dije.
Y descendí
desde tus senos,
lentamente,
a tu entrepierna.
II
Un gato
para un viejo
es más necesario que un bastón.
En él
apoya
toda su desesperanza.
III
A veces me parece
que estoy apedreando
el muro de una casa vieja.
O que pinto estrellas nuevas
en el rostro del agua.
Otras tantas,
sólo quiero
pegarme
un tiro
en la tristeza.
viernes, 6 de noviembre de 2015
domingo, 27 de septiembre de 2015
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Me gusta
el lenguaje cotidiano.
Las gotas
que, como peces,
saltan dentro de los charcos.
La vida que florece de una foto
en la primavera del que recuerda.
Me gusta el mar
porque es distancia.
También los autos que se marchan
a devorar lejanías
y el anciano que regresa
a la misma
calle
de su infancia.
lunes, 31 de agosto de 2015
viernes, 21 de agosto de 2015
sábado, 20 de junio de 2015
I
La noche ya no es linda.
Llega ebria casi siempre.
Sin saber
dónde quedó su otro zapato
ni quién era ése
con quien se acostó antes de caer en la cuneta.
La noche
ya no deja recuerdos de estrellas sobre la almohada.
Sólo vómito seco,
cuando abre sus ojos
y solloza.
II
Un poeta que se la juega
se arranca un ojo
para tener un pinta más ad hoc.
No se tira agua de colonia barata
disfrazada de ácido
sobre el rostro.
Como digo,
una puta debe parecerlo.
III
Consejos para hacer crecer las piedras:
- Caminen con ellas
- Conversen
de cosas importantes.
- Mándelas
a comprar pan
al boliche
de la esquina.
- Denles
un beso de despedida
cuando las lancen
con fuerza
hasta el cielo.
Importante:
- Nunca les digan
que todo lo que sube
baja.
III
Consejos para hacer crecer las piedras:
- Caminen con ellas
- Conversen
de cosas importantes.
- Mándelas
a comprar pan
al boliche
de la esquina.
- Denles
un beso de despedida
cuando las lancen
con fuerza
hasta el cielo.
Importante:
- Nunca les digan
que todo lo que sube
baja.
sábado, 13 de junio de 2015
viernes, 29 de mayo de 2015
miércoles, 1 de abril de 2015
I
Las piedras sucias se amontonaron como recuerdos
sobre la mesa.
El sol no venía casi nunca y en su mejilla
-arada hasta sangrar por el olvido-,
nacían hojas pequeñas. De diarios
amarillentos como cadáveres.
Que hablaban de boxeadores, de hambre,
de una fosa común al final del cementerio.
Y todo eso mientras
se ensuciaban los cristales de su vida hasta
hacer que las estrellas
chocaran violentamente contra las capas de tierra
que,
lentamente,
fueron apagando, uno a uno, los escasos fantasmas
que lograba rescatar.
Finalmente,
la radio dio un último reporte sobre la tragedia.
Luego, cerró sus transmisiones
y los perros
ladraron a la noche o a unos pasos lejanos.
La verdad es
que eso
jamás quedó resuelto.
miércoles, 11 de marzo de 2015
miércoles, 25 de febrero de 2015
FOTOCULTURA
Primera toma:
Un país en blanco y negro,
con grandes manchas rojas
y un silencio gigante.
Fuertemente contrastado.
Toma dos:
Un pájaro,
en alguna parte,
riéndose
a silencio limpio
de la vida.
Toma tres:
Papeles...
plásticas botellas desmaquilladas por el sol,
muros latigados por el spray.
Sujetos
en blanco y negro.
Borrosas
esperanzas
que serán eliminadas
con Photoshop.
Toma cuatro:
La noche
asomándose en el horizonte.
Ruido patente en las sombras pronunciadas.
Sujetos borrosos,
extendidos.
Tiempo de exposición incorrecto.
Toma cuatro:
Un pubis gigante.
Oloroso como una ciruela.
Maduro
como un tomate sonriente.
Toma cinco:
Luz,
mucha luz.
Sombras blancas,
como silencios,
escapando
sin cesar
por todas partes.
Toma seis:
Toma holandesa.
Los cuerpos,
definitivamente,
caen
de espaldas
por la esquina inferior.
Toma siete:
No hay encuadre
ni nada
que se reconozca.
Disparo en falso
al parecer
o quizás
simplemente
realidad.
Toma ocho:
Aún no la he hecho.
Mi dedo tiembla sobre el disparador.
Guardo mi cámara
y me marcho.
viernes, 13 de febrero de 2015
I
Lo que más me entristece
es
que moriré exiliado,
en este,
mi propio país
imaginado.
II
En mis noches de soledad
escribo
cosas extrañas
sobre tu piel desnuda.
Dibujo
constelaciones
que bajan
y suben desde tus senos.
Galaxias que se pierden
entre tus piernas.
Un silencio inmenso
con el que, apenas, te cubro.
III
¿Usted qué hace...?
Escribo.
Sí; pero, ¿qué hace?.
Escribo...
Sí; pero, ¿qué escribe?
Palabras...
Por ejemplo: luz,
que significa
un niño corriendo por su infancia
con los ojos llenos de los sueños ajenos
mientras,
en su alma,
se elevan volantines de pájaros
y estrellas.
¡¡Ahh..., ahora entiendo!!
Pero, lo siento.
No hay trabajo para usted.
Hasta luego.
¡¡¡Que pase el siguiente!!!.
miércoles, 11 de febrero de 2015
martes, 10 de febrero de 2015
I
De pronto, la micro,
nos sacudió de su vientre
-como lo hacen los perros con las pulgas de su lomo-
y se fue corriendo
a jugar entre los cerros.
II
Ahora, que estoy viejo y triste,
cierro mis ojos y
me calzo los rotos zapatos nuevamente
y corriendo voy a la escuela bajo la lluvia
sólo para volver
y abrazar fuerte a la madre
que me espera.
III
Corren los cerros hacia el mar
para mojar la cansada tierra de sus pies
mientras las casas
son sólo viejas fotografías
colgando
de sus vestidos multicolores.
domingo, 1 de febrero de 2015
domingo, 11 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
I
Miro al cosmos
y me maravillo.
Miro dentro de mi
y caigo de rodillas.
II
El camino no es hacia afuera,
sino hacia adentro,
donde está el principio sin fin.
III
Déjanos salir,
dijeron las palabras,
pues somos prisioneras en tu corazón
y al abrir mi boca,
pájaros volaron por el mundo.
IV
¿Cómo cabe todo en mí?,
me pregunté.
Pero, la razón era ciega
y era pequeña
-como un grano de polvo en el cosmos-
y no supo reponder
En cambio, el corazón,
fue sabio,
inmenso y prudente.
Al igual que el niño
que sonríe.
mientras da la respuesta.
viernes, 9 de enero de 2015
Le pedían al niño
que mostrara sus gracias a las visitas.
Que recitara... , que impactara a los invitados
Pero, él -avergonzado -,
no hacía más que pensar en la cara aburrida de doña Blanca
cuyo sexo,
seco por el olvido del matrimonio,
asomaba sus labios prominentes y unos cuantos pelos
entre las separadas piernas
de la descuidada
cincuentona.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
I
Siempre que te veo
eres extraña.
Mucho te esfuerzas
por alejarte de ti misma.
Pasas los días ejercitando la mirada que quisieras.
El ajeno ambiente de tu corazon.
Pones
gruesas cortinas en tus ventanas.
Para que nadie vea.
Para que ya no entre,
ésta,
mi luz que te persigue.
II
Busqué
por todos lados.
Revolví
cada cuarto en mi cabeza.
Moví
los planetas y ordené las galaxias.
Grité,
como hizo el primer dios en
mitad del vacío.
Luego lloré
y así nacieron,
simplemente,
tus estrellas.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
I
Me muevo
y los planetas
siguen, curiosos, la marcha
de mis pasos.
Acomodo la noche
sobre mis hombros e intento
que no caigan las estrellas sobre
tus sueños.
El tiempo espera con sapiencia
la torpeza de mi huellas.
Susurran las constelaciones cantos
de esperanza
y nace en mi corazón
una pequeña chispa, impregnada de lluvia,
tiritando.
Pero;
eso basta.
II
Encuentro
a la mañana sentada en el living.
Perdida su mirada.
Escuchando canciones que hablan
de amores
parecidos al nuestro.
Y es extraño...,
en nuestra desgracia,
nunca hubo espacio para
tantas
tandas
comerciales.
III
Durante la semana santa,
en los bares,
no se pensaba en su dolor,
sino en el propio
y
el vino
-que era su sangre-
se bebía una y otra vez
sólo
para olvidar.
IV
Me siento
cerca de la ventana
a esperar
el paso -quizás- de un viejo amor;
pero,
esta no es mi cuadra
ni mi ciudad.
Ni siquiera
mi cuerpo
y pienso
que el pasar de un fantasma
es tan triste
como la vida misma.
lunes, 15 de diciembre de 2014
I
Se desprenden las tablas
de mi cuerpo.
Se descascara la memoria e imágenes
-como fotos viejas-
ensucian los cuartos vacíos de mis recuerdos.
Ya casi nada veo
(mi propia vida es un espejo oxidado).
Sólo siento
las caricias del cosmos
y tus pasos silentes
-como alas-
cuando te alejas.
II
Después de agonizar
todo el domingo
me quedo aquí,
frente al lunes,
colgado de un clavo.
Mientras la luz
que tanto ansías
va destiñendo
lentamente
tu figura.
III
A Orión
le importa un comino
que esté solo
bajo esta noche grandiosa
pensando
que más cerca que tú
están
todas
sus estrellas.
viernes, 12 de diciembre de 2014
I
Es
la noche de la fiebre y
los relojes
ríen
y lloran
a carcajadas
... y tú
no vienes.
II
Este fue un barrio simple.
Allí,
donde orinan los perros,
se sentaba doña Peta a contarnos mentiras
divertidas.
Allí también esperábamos por cualquier cosa
mientras la transpiración dejaba
surcos de tierra sobre nuestros rostros.
La pelota era la vida entonces
y más allá de la esquina,
el universo.
III
Alguien destruyó mi cabeza con un palo.
Y desde entonces,
la lluvia formó
el más bello lago
en la cuenca de mi cráneo.
III
Alguien destruyó mi cabeza con un palo.
Y desde entonces,
la lluvia formó
el más bello lago
en la cuenca de mi cráneo.
lunes, 17 de noviembre de 2014
I
Distingo
sólo
líneas borrosas
(implacablemente inexpresivas)
y
las palabras se apagan
al segundo de parirlas.
Me pierdo,
entonces,
en algo que no sé.
En una angustia.
Un recuerdo.
Y quisiera llorar;
pero,
me olvido.
II
La atlatieimeda se plasdió entre las vlises
de su húmde alblitia.
Parecían ser blastidias;
pero, era sólo clo.
III
Tintinean las palabras
como un arroyo nuevo
y la luz
se extiende como tu piel
cuando me amas.
jueves, 6 de noviembre de 2014
I
Miro
el reloj detenido
y no sé si soy yo
o él
el que ha muerto.
Voy
hasta su rostro.
Toco
sus quietas manecillas
y me pregunto
si habrá llorado
en su último segundo.
II
Dejémonos de payasadas.
Nadie tiene la menor idea de la forma del aire
ni menos
de los pasos que mueven a esta sombra.
A mí,
déjenme con todas mis ramas.
¡Soy árbol viejo, mierda...
¿qué es lo que no entienden?!!!.
domingo, 2 de noviembre de 2014
sábado, 25 de octubre de 2014
I
Sueña el gato
con un barco
y un inmenso océano donde las gaviotas
son sus marineros
y él
capitán de los atardeceres
que
desde las jarcias le sonríen.
Despierta el gato
desconcertado.
El no conoce el mar
ni las gaviotas
y
luego de alisar sus bigotes con esmero
vuelve a dormirse
mientras estrellas vienen
a buscarlo.
II
Giran luces y formas
en este sueño.
Calles que son árboles que regresan.
Palomas que ríen hasta florecer.
Hasta amanecer
ser
palomas
sonriendo.
III
La letra de la lluvia
arranca melodías
y días
a mi tristeza.
Sobre el mantel se abre un corazón
y la noche
luce coquetos zapatos
de charol.
IV
Pájaros de agua.
Alas de luz
en un trino
de cristales
y luciérnagas
viernes, 24 de octubre de 2014
I
Me asomo al mundo para copiarlo;
pero, es malo mi arte
y los pájaros se me hacen sueños
y los sueños, luces
y éstas vuelan
corriendo
hasta tus ojos
a sumergirse,
para ser
más luz
o distancia
en tus océanos.
II
Svetlana,
la más hermosa niña de Bogoliúbovo,
soñó una noche con un país extraño.
Con un hombre que creaba pájaros
con sus palabras
y que la miró
con una sonrisa que le calló el corazón.
Svetlana
pensó entonces
que su vida sería diferente;
pero,
nada pasó.
III
Decía
que tuvo una "mina" en Valparaíso.
Una gringa.
Decía
que la Irma era sólo un mal recuerdo.
Que dolía a veces,
pero, qué importaba.
Me dijo,
-sólo una vez me dijo-,
que se había obsesionado con mi madre
y lloró en silencio
como aquella vez
en que -mirándome a los ojos-
me gritó
que prefería perder un hijo
que a su partido.
IV
En 1941, a las once de la mañana,
doña Rosalía dejó de alimentar a sus gallinas.
Miró hacia el cielo y no pensó nada.
Absolutamente nada.
Setenta y tres años después,
a la misma hora,
habían 34 grados a la sombra.
jueves, 23 de octubre de 2014
I
Cuando llegué al final de la fila,
ya no quedaban alas..., ni plumas para entregar.
El ángel -entonces- me miró como si sintiera
(los ángeles son como tú:
no sienten; sólo son hermosos)
y
haciendo un gesto de suma inteligencia
pegó una sombra nueva a mi pasos
y me lanzó
de vuelta al mundo.
Y no hubo trompetas ni nada parecido.
Sólo un llanto que me ahogaba
y que me hizo hombre
nuevamente.
II
Este
no es el puente de San Francisco.
Sólo
el esqueleto triste de una obra abandonada sobre el río Claro
manchada por mil grafittis
que son como heridas infectadas por la orina
sobre cuyas bases
una pareja
hace el amor de pié.
miércoles, 22 de octubre de 2014
I
No tengo una causa superior.
Ya todo está creado
o destruido.
Voy o vengo.
No lo sé.
Llevo
piedras extrañas
en los bolsillos.
II
No me gusta ocupar
muchas palabras para escribir.
La vida es simple:
Una hoja de luz que cae del árbol ajeno.
Dos gotas de olvido
que vuelan
cogidas de la mano
por tu ausencia.
domingo, 19 de octubre de 2014
I
Las señoras muertas de mi cuadra
lucen inquietas cuando
transitan por el barrio.
Ellas
pasan lentamente a
cualquier hora del día.
Van ajenas.
Cruzan
sin saberlo
por los muros rotos
de nuestras vidas.
II
Oigo campanas.
Creo un atardecer para escucharlas.
Veo
tu sonrisa donde nadie.
Pienso
que la vida
se escapó para siempre
de la jaula de los pájaros.
III
Casi siempre estaba en la puerta de su casa.
Esperando los recuerdos.
O algo que no sabía;
pero, anhelaba.
IV
Ya no duermo de noche.
Las voces de tu olvido se trepan a mi cama y
me violentan.
Dejan
mi cuerpo
agotado,
desnudo.
En los brazos pálidos
de las primeras luces.
viernes, 17 de octubre de 2014
jueves, 16 de octubre de 2014
I
Corrí hacia el espejo
a buscar
lo que tú
no habías visto en mi mirada.
Pero, estaba allí:
Todo,
todo el universo
estaba allí.
II
Solía anclarme en un segundo.
Suspenderme
en el filo de un adiós.
Así,
sin malla protectora
ni esperanza.
III
Ella,
odiaba su boca.
Ella
hablaba con sus ojos
y
con ellos
decía esperanza
o
sonrisa.
A veces.
con su boca,
sólo pintaba
un hombre
cayendo
hacia
el vacío.
martes, 14 de octubre de 2014
domingo, 12 de octubre de 2014
martes, 30 de septiembre de 2014
I
Le piden al abuelo
que cuente una historia
y éste
-haciendo un gran esfuerzo-,
enfoca sus ojos contra la pared
y proyecta allí
mudos recuerdos
en blanco y negro.
II
La noche
tiene el cabello
largo y negro
-liso-
y una perfecta desnudez
de luna y piedra.
III
El océano
cabía entero en su mirada
y dejaba allí
barcos y gaviotas
y
unas redes inmensas
para atrapar mis sueños.
viernes, 26 de septiembre de 2014
I
Estimado Don Nicanor:
En la Feria del Libro de Talca
encontré
la impresión más corriente de sus
"Obras Incompletas"
a sólo ¡¡$49.900!!...
¿Por qué no se da un
viajecito para acá
y aprovecha
para sacar, a patadas por el culo,
a estos mercaderes del templo?.
(+ cultura x - $$$$) = Utopía.
S.S.S.
II
Nadie ve
la danza del pasto
a la orilla del río.
Ni escuchan
sus risas de muchachos
cuando tocan el agua
con sus briznas.
III
Cuatro carabineros resultaron
seriamente lesionados
al perder el control -a alta velocidad- de su patrullera
por ir en persecusión
de dos monjas que declararon sospechosas de "mecheras"
y que se desplazaban a pié por las calles del centro.
En el mismo hecho,
otros cuatro carabineros resultaron con lesiones a bala, de diversa consideración,
al herirse entre ellos mientras intentaban que las monjas se rindieran.
Otro, terminó con la muñeca fracturada
al no poder calzarles las esposas.
Al final,
las monjas resultaron inocentes y desmayadas por la emoción.
Fueron socorridas por vecinos,
ya que el SAMU nunca llegó.
El gobierno,
ante esta grave situación,
inyectará mayores fondos para un mejor equipamiento policial.
Como ve,
estamos trabajando por su seguridad.
domingo, 21 de septiembre de 2014
Despertar
golpeado
sobre un charco en mitad de la noche.
Escupiendo recuerdos sanguinolentos.
Apretando con fuerza tu imagen contra
las luces
-también heridas-
del mismo charco.
Despertar
como un perro.
Sobresaltado.
Enseñando los dientes.
Rugiendo,
mientras te arden -con furia- sus mordiscos
en el alma.
jueves, 18 de septiembre de 2014
I
Un hombre
-sin ojos en el rostro-
dice
buenos días, señorita.
La señorita
-sin boca en su rostro-
le devuelve
una mirada ensoñadora.
II
La tarde,
siempre se marchaba por la vereda del frente.
Cuando callaban los perros
y el sol
no se atrevía ya
con los cristales.
III
Tanto miedo tuviste de tu otoño
que no pudiste ver
el hermoso color
de sus tristezas.
IV
Me quedé esperando
que me hablara el silencio de la mañana.
Que tomara mi mano y me llevara
a la copa florida de los árboles.
Que trajera los ecos
de mis padres hablando allá a lo lejos.
Que tomara la risa de mi hermano
e hiciera con ella mil guirnaldas.
Me quedé esperando
sólo un segundo
y todo el tiempo voló
hacia mis manos.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Ya no quedan
calles extrañas
en esta ciudad.
Ni siquiera árboles.
Los autos ladran
como perros en celo
y corren y ladran
sin importarles las nubes
ni el silencio.
Sólo se ve
el llanto de los días que se fueron para siempre
y
las hojas antiguas
de esta nueva tristeza.
Y voy, por tanto,
a ninguna parte.
Camino imaginando.
Llorando,
como sólo lo hacen los niños
y los viejos.
sábado, 6 de septiembre de 2014
Centenario.
No le dieron el Premio Nacional de Literatura
y ese fue
el mejor homenaje a su cordura.
Se sentó
allí
donde sólo el viento se atreve con la vida.
A mirar, quizás, las brasas del carbón
mientras recuerda
las risas alegres de Violeta por la huerta.
En el intertanto,
sacaron reimpresiones encuadernadas
-de lujo-
de sus obras;
pero,
¿qué le importa eso a un hombre
que solo quiere acostarse pilucho con la muerte?.
Como ven,
el transantiago nunca
tendrá remedio.
II
Ya, ya.
Se agradece el gesto.
Ahora,
déjenme cerrar la puerta
y
buenas noches, noches, los pastores.
III
Cuando me vaya,
arrendaré mis huesos a los del Nóbel.
Les voy a sacar hasta la última chaucha que tengan.
Los voy a dejar
pidiendo limosna
para mantenerme.
Nicanor.
jueves, 28 de agosto de 2014
I
Los viejos,
hablamos solos, con
amores imaginarios.
Corremos,
niños, otra vez,
por calles que ya no existen.
Susurramos
palabras de ensueño a la
desvida.
Nos miramos
con asombro en la vitrinas
y
preguntamos,
una y otra vez,
¿Por qué,
por qué,
por qué...?.
II
Nunca la escuché reir,
pero sus ojos lo hacían en secreto para mí.
Dejaba,
en mis muros,
su sombra pegada con ilusiones
y me decía -siempre- que se iba para
que ya la extrañara.
Tenía
una canción antigüa en su tristeza
y dos pájaros por manos
para alcanzar el cielo.
Llevaba,
también,
un rostro ajeno
para su días
venideros.
jueves, 21 de agosto de 2014
jueves, 7 de agosto de 2014
miércoles, 30 de julio de 2014
La gente
sale
a comprar cigarros
en los días feriados.
Corren presurosos
hasta el boliche por
unas cuantas cervezas.
Encienden y apagan
millones de veces el televisor.
Odian
profundamente
su maldita suerte.
Teclean
con desesperación
que son felices
y
envían
vacíos íconos por las redes.
Luego,
toman aire.
Van de pieza en pieza en
busca del alivio.
Pero,
nada sucede.
Nada.
Porque
los feriados siempre son así:
Implacables
martes, 24 de junio de 2014
martes, 10 de junio de 2014
martes, 3 de junio de 2014
domingo, 1 de junio de 2014
I
De la Rosa Tarro
me acuerdo poco.
Quedan
veladas imágenes
de un rostro de greda y dolor,
cocido
en la fragua del tiempo
con mil lágrimas negras.
Salvo eso
y un olor terrible a desamparo
y
un dolor
aguardentoso y
profano.
Más allá,
sus pies descalzos
haciendo sangrar la tierra,
hasta los mismos huesos
de la noche.
Y nada más,
porque
-como les dije-,
de la Rosa Tarro
recuerdo
muy poco.
Poco.
Como ella misma.
Casi nada.
miércoles, 21 de mayo de 2014
I
Intentas
no pisar
los cadáveres
de tantos amores muertos
y
mueves
tus pequeños
pies
con la gracia
de una bailarina impertérrita.
Porque,
sus sueños putrefactos
no llegan a tus sentidos,
cuando eres
la reina ciega
que ilumina el aire
mientras tiendes tus redes
nuevamente.
II
Los perros
volaron
de norte a sur,
a escondidas de las gaviotas
que ladraban con furia
a cuanto cristiano se topaban
por la calle.
III
Busquen bien.
Siempre habrá grietas
en donde se esconda
la vida.
sábado, 10 de mayo de 2014
I
Imagínense ustedes
los esqueletos
de mil cajones manzaneros
-de huesos amarillentos y tristes-
amontonados
en el mausoleo familiar de los sueños.
Porque eso era el puesto
que tenía mi padre en el mercado de Chillán.
El resto,
sólo
breves recuerdos
adornados por cerezas
en Noviembre.
II
Usted escribe sin patas ni cabeza.
Cambie de oficio.
Para esto,
se necesita recitar de memoria.
Escribir, por ejemplo,
homenajes rimados para gente bien
o -por lo menos- vestirse de poeta
TODOS
los días del año.
Como le digo,
si me regala un cajón de uvas,
le sobaré el lomo hasta que vuelva
la sonrisa a su mirada.
miércoles, 7 de mayo de 2014
lunes, 28 de abril de 2014
I
Por esta calle
nos fuimos en silencio y
de la mano con la tarde.
Era un domingo de Abril,
de esos antiguos,
donde casi se podían oír las oraciones.
Mi padre tenía brazos fuertes
y sus distancias
serían mías con el tiempo.
Dejamos que el sol resbalara
por nuestros pasos.
Hablamos, sin decir nada,
de los fantasmas que acompañaban nuestra marcha.
Quisimos ir con ellos hasta la noche;
pero, dijeron que no:
Que era su misión llevarnos de regreso.
Que el pan amasado nos esperaba caliente
sobre la mesa.
Que había una caricia áspera de amor para
mi vuelta.
Que agradecían, profundamente,
la gentileza de aquellos, nuestros sueños
y esperarían con ansia
un paseo más
por esta vida.
viernes, 4 de abril de 2014
miércoles, 12 de marzo de 2014
viernes, 28 de febrero de 2014
I
En los paseos del partido,
el tinto señoreaba por las mesas
y salían
boleros tristes
de las bocas proletarias.
Las compañeras
perdían poco a poco la verguenza
y se iban por ahí.
Los mayorengos,
mientras tanto,
se encerraban con las chiquillas de la jota en
algún cuarto.
Las sentaban sobre sus piernas viejas y
corruptas.
Les metían mano por todos lados.
Les prometían
que serían ellas
las salvadoras
de
la clase obrera.
martes, 25 de febrero de 2014
domingo, 23 de febrero de 2014
lunes, 10 de febrero de 2014
I
Este desamor que nos tenemos
nos enreda
con sus extrañas cintas
de dolores.
II
Intento
hacer
más rugosa mi piel.
Pegarla quizás
- atada con silencios-
en un marco cualquiera.
Volverla
negro espejo
nocturno
para ciegos.
III
La vida se durmió,
esa tarde,
junto al gato de mi abuela.
Yo
-que era niño inquieto-,
me arranqué
hacia la calle con mi cuerpo nuevo de
cadáver.
La cosa anduvo bien
hasta que llegaron los antepasados
que,
a coscacho limpio,
me devolvieron
a los brazos temblorosos
de mi madre.
De ahí para adelante,
las cosas siempre fueron
diferentes.
domingo, 9 de febrero de 2014
I
Es pelea perdida
hablar de poesía con los propios.
La sangre cubre el mantel
y las tazas quedan
con las entrañas expuestas.
Luego,
un silencio
más espeso que la muerte
acompaña a los guerreros
hasta sus piezas.
En esas noches,
nadie vuelve a hablar.
II
Como a una galleta oblea
había
que morderte suavecito.
Poner
la lengua entre los dientes
y lamer
con delicia
la dulzura empalagosa
de tu piel.
viernes, 7 de febrero de 2014
I
Los poetas de provincia
no pasan
las tardes enteras
exhibiendo su soberbia
en el café de un mall.
Los poetas de provincia
van a las estaciones.
Se sientan
entre los cadáveres
de los trenes
y cantan con ellos
viejas canciones
hasta llegar la noche.
II
Es extraño
que no te acuerdes
cuando eras río sobre
mi cuerpo
y
te hacías
ola,
una y otra vez,
sobre mi pubis.
sábado, 1 de febrero de 2014
I
La vecina perfecta
llegaba temprano a comprar al almacén.
Decía "Buenos días"
y "Buenos días", respondíamos.
Pedía la mercadería con una voz imperturbable.
Intentaba recordar algo que se le había olvidado.
Luego, pagaba y se marchaba.
Pero,
antes de salir, se detenía
y volviéndose hacia mí,
me decía con sus ojos,
que no llevaba calzones
ese día.
II
Escucho,
todo el día y por un lado,
los llantos insufribles de mocosos malcriados,
por el otro,
el cotorreo interminable y sin sentido
de
las señoras de mi patria
y
al llegar la madrugada,
mi propio,
propio
silencio.
III
Sucede
que el teléfono
comienza a sonar,
desesperado.
Intento
ignorarlo
y cerrando los ojos
voy
por las palabras
que tenía en mi mente.
Pero, ya es imposible.
El teléfono vuelve a sonar
y
sonar
y
mana sangre
de ira
entre mis dientes.
viernes, 31 de enero de 2014
miércoles, 29 de enero de 2014
I
Decían
que era imposible.
Que Machu Pichu
no estaba sobre el ropero.
Que,
en el charco del patio
no había ningún Nautilus navegando.
Que
algo grave pasaba
con el niño.
Que
era urgente
llevarlo
hasta el doctor.
II
Para ella,
la lluvia era lluvia
y
el temblor que sintió
cuando rozó mi adiós,
producto
del frío
solamente.
III
A mí,
no me vengan a pedir monedas.
Menos consejos
de qué hacer cada cual
con su vida.
A mí,
no me interrumpan preguntándome la hora.
Sólo
déjenme
dormir
tranquilo
bajo esta cruz.
martes, 28 de enero de 2014
I
Cuando niño,
en este barrio,
la desgracia más grande
eran los ojos en tinta
de la señora Edelmira.
Porque -se sabía-,
el viejo Antonio llegaba con la caña
y después
se ponía a llorar, el putamadre.
Ahora,
se escuchan,
siempre,
disparos en la noche.
La droga corre firme
y los niños
pasan huyendo junto a mí
mientras me gritan ;
"!Haste a un la'o, sapo culia'o"¡.
II
Todo, todo el mundo habla.
Decretan
que la cosa está mala.
Que, cómo puedo yo
estar mojando mis patas
en el arroyo.
lunes, 20 de enero de 2014
jueves, 9 de enero de 2014
I
Que las palabras sean chicas lindas
que podamos vender
en vitrinas exquisitas de los malls capitalinos.
Que éstas nos paguen esas tardes de café
en que nos mostremos a la plebe.
Que sean nuestras sacrosantas agentes que nos dejen
en los canales nacionales de televisión.
Mejor aún,
que nos den los pasajes a Estocolmo.
Que nos hagan doctores honoris causa.
Clientes regalones de los mejores restaurantes.
Que nos hagan recorrer Europa entera.
Que permitan,
que hasta los lanzas nos hagan reverencia.
Que nos saquen de la salud pública.
Que,
por último,
me consigan el título
de
Mejor Cafiche de la Provincia.
martes, 7 de enero de 2014
Junta de vecinos
I
Dejémonos de cosas raras.
Vámonos directo al asunto:
¿Se los baja usted
o se los bajo yo?.
II
Puede ser en su alfombra
o en la mía.
Arriba de la mesa...
o
pegados como moscas en el techo.
Puede ser después de las cuatro
o durante (toda) la noche.
Puede ponerme el nombre de su marido
o
si prefiere
otro que le guste.
La cosas es
que no vaya a pensar
que me quiero aprovechar
de sus miradas.
III
Sí, lo entiendo.
Fue en un momento de locura.
Simplemente,
no estaba en sus cabales.
Cierto es,
me aproveché
de
su
debilidad.
Pero,
séquese las lágrimas
y díganme,
¿cuándo lo vamos a hacer de nuevo?.
lunes, 6 de enero de 2014
I
Cuando se me seca el pozo
de la inspiración,
pego mi rostro
en el vidrio añejo
de mis propias desgracias.
II
¡¿En qué
nos vamos a parecer...?!
El hace años
que corre en los hipódromos.
Yo,
sólo troto cuando me da la gana por
esta tierra seca y llena de camotes.
Ahora,
que de repente se parezcan sus letras
a las mías o las mías a las suyas
me hace mirar al cielo
y preguntarme:
¿No somos todos hijos,
acaso,
del mismo Padre?.
III
Mi cuerpo
se deshace
de los últimos dientes que me quedan.
"Eres viejo -me dice-,
ya no debes comer ...
sólo morir".
Pero; yo me rebelo y
me compro unos dientes fuertemente atornillados
(se me va
la mitad de mil alma en esta gracia).
Entonces, mi cuerpo,
comienza a rasgarme el corazón;
pero,
mi corazón es duro como piedra por
culpa del amor
y mi cuerpo decide
-contrariado a más no poder-,
que no va a aguantarme otra
y
estentóreamente
pronuncia
el hechizo final:
¡¡¡Alzheimer!!!!
grita y me señala
y
y
y...
---¿de qué estábamos
hablando...?
domingo, 5 de enero de 2014
sábado, 28 de diciembre de 2013
viernes, 27 de diciembre de 2013
Crónica
I
Uno de los Jinetes
del Apocalipsis
llega -despavorido-
contando
que lo habían asaltado
en la otra esquina.
II
De utilidad pública:
Jinete del Apocalipsis
solicita
a quienes lo asaltaron
y le quitaron su cabalgadura
que, por favor,
se la devuelvan
para poder llevar a cabo
su misión.
III
Jinete del Apocalipsis
grita de pavor
al pasar frente a carnicería
que ofrecía
carne fresca de "vacuno".
IV
Ültima hora:
Jinete del Apocalipsis
fue despedido
por incompetente.
Fin del mundo
se aplaza
hasta nuevo aviso.
sábado, 21 de diciembre de 2013
I
Miro
fíjamente al horizonte.
No hago más que eso.
Contemplo
fíjamente
al horizonte.
II
Yo,
no dictamino normas.
Dejo
que cada cual
haga
lo que quiera.
Porque,
simplemente,
miro fijo al horizonte.
III
En el horizonte
están las cosas cercanas.
Los secretos
casi mágicos de las caricias.
Árboles
creciendo
por doquier.
IV
Dios,
me mira desde el horizonte
por el rabillo del ojo
y esboza una sonrisa
(o eso creo).
Lo demás son
cuentos chinos.
V
A ver, a ver,
¿cuál es la dirección correcta...,
la que viene o
la que va?.
VI
Un sátiro
es un poeta
con los sueños cumplidos.
Para él,
el premio Nóbel
es sólo
papel Confort.
VII
Lo que aquí se escribe,
es la pura verdad.
No importa en lo absoluto
si usted no entiende
un pepino.
VIII
Váyase despacio
y regrese,
-si puede-,
más lento
todavía..
IX
¿Por qué miras
fijo al horizonte?
-Porque,
si no lo hago,
el sol
caerá de golpe
sobre el mar.
X
Lo reitero :
La única estética comprensible
es
el horizonte.
XI
La palabra
rizoma
significa
-en el horizonte-
lo mismo;
pero,
sobre la superficie.
XIII
El horizonte
no es como la "Casa de Irene",
aunque sus guiños
son así de misteriosos.
XIV
Un poeta
no busca
la verdad.
Sólo
revuelve palabras
en el crisol del horizonte
hasta que sangra
profusamente
de nariz.
XV
No fue una epifanía como tal.
Sólo
me senté a descansar un rato.
A mojar mis patas en el agua
y entonces,
me puse a mirar
fijo
el horizonte.
XVI
Bien, señores.
Váyanse a dormir.
Ahora es cosa
de la luna,
el horizonte
y yo.
viernes, 20 de diciembre de 2013
jueves, 19 de diciembre de 2013
I
Las palabras no me sirvieron de nada.
Fui,
en silencio,
a sembrarlas en tu corazón;
pero,
se incendiaron de pavor
en tu alma yerma.
II
Nos dijo
que el señor Barriga
se le aparecía riendo desde el televisor apagado.
Que perdió su magia
a la orilla de una carretera.
Cuando
perseguía el amor
de una puta que
no quería verlo.
Nos dijo
que nos amaba.
Que éramos sus hermanos.
Aunque no pensáramos
casi nunca
en su desgracia.
III
Bueno,
hagamos un recuento de los chiquillos del barrio:
El Mario,
que puso su cabeza en la línea del tren
luego de haber matado a su familia.
Bruno, -que era bueno y deportista-
y fue devorado desde su pierna por el cáncer.
El Pato Saldías que chocó de frente con un bus.
El Pancho Varas - el ingeniero- que se ahorcó luego
que declarara que no podía apagar la ampolleta
que le ardía en el estómago.
El flaco Arturo se ahogó en su vómito
y el Pancho Largo tomó demasiado
antes de ir a nadar.
Pancho Cerda fue aplastado con su moto por una micro.
El Leupín fue atropellado cruzando la avenida O"Higgins.
Juan Carlos, mi hermano, se suicidó.
"El Cacharro" perdió un brazo, un ojo y
sus malas mañas.
Wladimir, otro de mis hermanos, decidió
que la cordura era cosa de locos.
El Adolfo no soportó quedar lisiado para siempre
y resolvió
que el alcohol serviría de bálsamo
Al igual que el Julio, que murió triste
y olvidado en un cuartucho oscuro.
Los demás,
los que quedamos,
bailamos a veces con la muerte.
La apretamos fuerte en esos lances,
le mordemos la oreja.
Le decimos,
coquetos,
que algún día
también
le diremos que sí.
IV
Quizás si un día,
con mi voz de ladrillo,
cante un sueño diferente
y florezcan en ti
extrañas sensaciones.
Como la vida.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
I
Animal circense:
saltimbanqui.
Acróbata
me veo,
esquivando
cadáveres y cadáveres
que no paran nunca,
nunca
de comprar.
II
Los viejos son sabios:
Vuelven
corriendo hacia la infancia
ante el pavor
que da la vida.
III
Te busco en internet.
Leo tu perfil.
Recorro la foto
que yo mismo mejoré con Photoshop.
Y
Veo que cada día
tienes amigos diferentes.
Que eres feliz.
Que acabas de comprar
las últimas botas de temporada.
IV
Escribo fácil.
para que no se pierdan.
Dejo
pequeñas migas
entre estas letras
para mostrar el camino.
III
Marcas mis miradas
como spam.
Sin leerlas.
Luego,
sin asco,
vacías la papelera
de tu corazón.
martes, 17 de diciembre de 2013
lunes, 16 de diciembre de 2013
I
La muñeca Barbie
nació en los '50.
Yo,
en los '60.
En los ' 70
mataron a Allende.
En los ' 80,
Pinochet reinaba en el infierno.
En los '90,
el trono cambió de ocupantes,
pero,
siguieron reinando
los demonios.
II
La ampolleta
-loca de terror-,
se suicida
frente a los ojos fijos
de aquél
que no deja de mirarla.
III
En su maleta
traía dos diarios viejos y
un día de otoño.
También unas botellas azules
por cuyas etiquetas
corría un río imaginario.
Su ropaje era simple como el silencio
y olía a soledad,
-con toques ligeros
de un antiguo tabaco-.
Se paraba en el dintel
-antes de entrar o de marcharse-,
y lanzaba al aire
una moneda en forma de canción.
Luego,
con paso recio,
se marchaba hacia un recuerdo cualquiera.
Los calendarios debían pensar que estaba loco;
pero, nada decían.
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