Acerca de mí
- Arturo Bustos
- Talca, Chile
- Lo único que tengo claro es que nací en Chillán. De ahí para adelante es una enorme nebulosa.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
I
En la pieza,
la ampolleta colgaba
como un ahorcado
y su luz era
amarillenta y mortecina
como los trajes viejos
con que visten
a los muertos.
II
Me siento
en cualquier parte
y lanzo
imaginarias migas a los silencios
que
en grupo
vienen a picotear
los pliegues gastados
de mi sombra.
III
Allí va el enamorado con su mirada
de melodías
y el viejo
que saca entre los pelos de su barba
esa esperanza
que la brisa arrastró como regalo.
Las gallinas,
mientras tanto,
despiertan sobre el horizonte
sin saber qué hacer.
jueves, 17 de diciembre de 2015
I
Cava.
Cava la tierra con tus manos.
Abre la carne putrefacta
de la vida
y separa con rabia sus costillas
...sólo entonces
verás mi sol.
II
Me acuesto
sobre el abismo inmenso de la noche
y no temo
ni caigo en
la viscosidad de su vientre.
Y es entonces
que la vida me teme.
III
El cielo
parecía un papel viejo que
alguien incendió por descuido
y
los pájaros
solo eran
pequeñas cenizas negras
volando por doquier.
lunes, 7 de diciembre de 2015
sábado, 28 de noviembre de 2015
En los muros del zapatero
había una foto de Arturo Godoy
y otras de equipos
con futbolistas engominados.
También,
una mujer desnuda de pechos gigantes
herida por una gotera persistente y mortal.
La luz de la vela
le daba vida a las imágenes
que parecían hablar
mientras,
el zapatero,
dormía profundo
junto a un jarro
que alguna vez tuvo vino
o esperanza.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Me descuelgo del ropero.
Ordeno los amarillentos
huesos de mi esqueleto
y trato,
inútilmente,
de dar un poco de vida a estas cuencas vacías.
Pero,
no hay caso.
El esclavo roto de si mismo
no conoce la melodía
y sólo queda
el periódico manchado del domingo
y una esperanza seca
en el dintel de la ventana.
En los vidrios sucios
-empañados como sueños de anciano-
agoniza aún
el eco de tu adiós.
.
jueves, 19 de noviembre de 2015
miércoles, 18 de noviembre de 2015
lunes, 16 de noviembre de 2015
I
Abarcas
lo infinito
con tus ojos secos
y el cadáver
de una esperanza
en la sonrisa.
II
Una piedra negra
brilla y titila
en el silencio.
La noche la mira con desdén
y
celosa,
me dice:
Será tu corazón.
Es mi regalo.
III
Bailas
delicada
sobre los cadáveres podridos
de mi esperanza
y
ríes
navajas
de salvaje olvido
sobre
mi piel.
martes, 10 de noviembre de 2015
sábado, 7 de noviembre de 2015
I
Soy un río,
te dije.
Y descendí
desde tus senos,
lentamente,
a tu entrepierna.
II
Un gato
para un viejo
es más necesario que un bastón.
En él
apoya
toda su desesperanza.
III
A veces me parece
que estoy apedreando
el muro de una casa vieja.
O que pinto estrellas nuevas
en el rostro del agua.
Otras tantas,
sólo quiero
pegarme
un tiro
en la tristeza.
viernes, 6 de noviembre de 2015
domingo, 27 de septiembre de 2015
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Me gusta
el lenguaje cotidiano.
Las gotas
que, como peces,
saltan dentro de los charcos.
La vida que florece de una foto
en la primavera del que recuerda.
Me gusta el mar
porque es distancia.
También los autos que se marchan
a devorar lejanías
y el anciano que regresa
a la misma
calle
de su infancia.
lunes, 31 de agosto de 2015
viernes, 21 de agosto de 2015
sábado, 20 de junio de 2015
I
La noche ya no es linda.
Llega ebria casi siempre.
Sin saber
dónde quedó su otro zapato
ni quién era ése
con quien se acostó antes de caer en la cuneta.
La noche
ya no deja recuerdos de estrellas sobre la almohada.
Sólo vómito seco,
cuando abre sus ojos
y solloza.
II
Un poeta que se la juega
se arranca un ojo
para tener un pinta más ad hoc.
No se tira agua de colonia barata
disfrazada de ácido
sobre el rostro.
Como digo,
una puta debe parecerlo.
III
Consejos para hacer crecer las piedras:
- Caminen con ellas
- Conversen
de cosas importantes.
- Mándelas
a comprar pan
al boliche
de la esquina.
- Denles
un beso de despedida
cuando las lancen
con fuerza
hasta el cielo.
Importante:
- Nunca les digan
que todo lo que sube
baja.
III
Consejos para hacer crecer las piedras:
- Caminen con ellas
- Conversen
de cosas importantes.
- Mándelas
a comprar pan
al boliche
de la esquina.
- Denles
un beso de despedida
cuando las lancen
con fuerza
hasta el cielo.
Importante:
- Nunca les digan
que todo lo que sube
baja.
sábado, 13 de junio de 2015
viernes, 29 de mayo de 2015
miércoles, 1 de abril de 2015
I
Las piedras sucias se amontonaron como recuerdos
sobre la mesa.
El sol no venía casi nunca y en su mejilla
-arada hasta sangrar por el olvido-,
nacían hojas pequeñas. De diarios
amarillentos como cadáveres.
Que hablaban de boxeadores, de hambre,
de una fosa común al final del cementerio.
Y todo eso mientras
se ensuciaban los cristales de su vida hasta
hacer que las estrellas
chocaran violentamente contra las capas de tierra
que,
lentamente,
fueron apagando, uno a uno, los escasos fantasmas
que lograba rescatar.
Finalmente,
la radio dio un último reporte sobre la tragedia.
Luego, cerró sus transmisiones
y los perros
ladraron a la noche o a unos pasos lejanos.
La verdad es
que eso
jamás quedó resuelto.
miércoles, 11 de marzo de 2015
miércoles, 25 de febrero de 2015
FOTOCULTURA
Primera toma:
Un país en blanco y negro,
con grandes manchas rojas
y un silencio gigante.
Fuertemente contrastado.
Toma dos:
Un pájaro,
en alguna parte,
riéndose
a silencio limpio
de la vida.
Toma tres:
Papeles...
plásticas botellas desmaquilladas por el sol,
muros latigados por el spray.
Sujetos
en blanco y negro.
Borrosas
esperanzas
que serán eliminadas
con Photoshop.
Toma cuatro:
La noche
asomándose en el horizonte.
Ruido patente en las sombras pronunciadas.
Sujetos borrosos,
extendidos.
Tiempo de exposición incorrecto.
Toma cuatro:
Un pubis gigante.
Oloroso como una ciruela.
Maduro
como un tomate sonriente.
Toma cinco:
Luz,
mucha luz.
Sombras blancas,
como silencios,
escapando
sin cesar
por todas partes.
Toma seis:
Toma holandesa.
Los cuerpos,
definitivamente,
caen
de espaldas
por la esquina inferior.
Toma siete:
No hay encuadre
ni nada
que se reconozca.
Disparo en falso
al parecer
o quizás
simplemente
realidad.
Toma ocho:
Aún no la he hecho.
Mi dedo tiembla sobre el disparador.
Guardo mi cámara
y me marcho.
viernes, 13 de febrero de 2015
I
Lo que más me entristece
es
que moriré exiliado,
en este,
mi propio país
imaginado.
II
En mis noches de soledad
escribo
cosas extrañas
sobre tu piel desnuda.
Dibujo
constelaciones
que bajan
y suben desde tus senos.
Galaxias que se pierden
entre tus piernas.
Un silencio inmenso
con el que, apenas, te cubro.
III
¿Usted qué hace...?
Escribo.
Sí; pero, ¿qué hace?.
Escribo...
Sí; pero, ¿qué escribe?
Palabras...
Por ejemplo: luz,
que significa
un niño corriendo por su infancia
con los ojos llenos de los sueños ajenos
mientras,
en su alma,
se elevan volantines de pájaros
y estrellas.
¡¡Ahh..., ahora entiendo!!
Pero, lo siento.
No hay trabajo para usted.
Hasta luego.
¡¡¡Que pase el siguiente!!!.
miércoles, 11 de febrero de 2015
martes, 10 de febrero de 2015
I
De pronto, la micro,
nos sacudió de su vientre
-como lo hacen los perros con las pulgas de su lomo-
y se fue corriendo
a jugar entre los cerros.
II
Ahora, que estoy viejo y triste,
cierro mis ojos y
me calzo los rotos zapatos nuevamente
y corriendo voy a la escuela bajo la lluvia
sólo para volver
y abrazar fuerte a la madre
que me espera.
III
Corren los cerros hacia el mar
para mojar la cansada tierra de sus pies
mientras las casas
son sólo viejas fotografías
colgando
de sus vestidos multicolores.
domingo, 1 de febrero de 2015
domingo, 11 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
I
Miro al cosmos
y me maravillo.
Miro dentro de mi
y caigo de rodillas.
II
El camino no es hacia afuera,
sino hacia adentro,
donde está el principio sin fin.
III
Déjanos salir,
dijeron las palabras,
pues somos prisioneras en tu corazón
y al abrir mi boca,
pájaros volaron por el mundo.
IV
¿Cómo cabe todo en mí?,
me pregunté.
Pero, la razón era ciega
y era pequeña
-como un grano de polvo en el cosmos-
y no supo reponder
En cambio, el corazón,
fue sabio,
inmenso y prudente.
Al igual que el niño
que sonríe.
mientras da la respuesta.
viernes, 9 de enero de 2015
Le pedían al niño
que mostrara sus gracias a las visitas.
Que recitara... , que impactara a los invitados
Pero, él -avergonzado -,
no hacía más que pensar en la cara aburrida de doña Blanca
cuyo sexo,
seco por el olvido del matrimonio,
asomaba sus labios prominentes y unos cuantos pelos
entre las separadas piernas
de la descuidada
cincuentona.
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