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Talca, Chile
Lo único que tengo claro es que nací en Chillán. De ahí para adelante es una enorme nebulosa.
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miércoles, 21 de mayo de 2014




 I


Intentas
no pisar
los cadáveres
de tantos amores muertos
y
mueves
tus pequeños
pies
con la gracia
de una bailarina impertérrita.
Porque,
sus sueños putrefactos
no llegan a tus sentidos,
cuando eres
la reina ciega
que ilumina el aire
mientras tiendes tus redes
nuevamente.



 II


Los perros
volaron
de norte a sur,
a escondidas de las gaviotas
que ladraban con furia
a cuanto cristiano se topaban
por la calle.




 III


Busquen bien.
Siempre habrá grietas
en donde se esconda
la vida.




sábado, 10 de mayo de 2014



  I


Imagínense ustedes
los esqueletos
de mil cajones manzaneros
-de huesos amarillentos y tristes-
amontonados 
en el mausoleo familiar de los sueños.
Porque eso era el puesto
que tenía mi padre en el mercado de Chillán.
El resto,
sólo
breves recuerdos 
adornados por cerezas
en Noviembre.



  II


Usted escribe sin patas ni cabeza.
Cambie de oficio.
Para esto,
se necesita recitar de memoria.

Escribir, por ejemplo,
homenajes rimados para gente bien 
o -por lo menos- vestirse de poeta 
TODOS
los días del año.

Como le digo,
si me regala un cajón de uvas,
le sobaré el lomo hasta que vuelva 
la sonrisa a su mirada.


miércoles, 7 de mayo de 2014




I


La bicicleta
maldice el ebrio sueño de su dueño,
mientras espera
fuera del bar,
bajo la lluvia inclemente.


lunes, 28 de abril de 2014




  I



Por esta calle
nos fuimos en silencio y
de la mano con la tarde.
Era un domingo de Abril,
de esos antiguos,
donde casi se podían oír las oraciones.
Mi padre tenía brazos fuertes
y sus distancias
serían mías con el tiempo.
Dejamos que el sol resbalara
por nuestros pasos.
Hablamos, sin decir nada,
de los fantasmas que acompañaban nuestra marcha.
Quisimos ir con ellos hasta la noche;
pero, dijeron que no:
Que era su misión llevarnos de regreso.
Que el pan amasado nos esperaba caliente
sobre la mesa.
Que había una caricia áspera de amor para
mi vuelta.
Que agradecían, profundamente,
la gentileza de aquellos, nuestros sueños
y esperarían con ansia
un paseo más
por esta vida.




viernes, 4 de abril de 2014




 I


Me subo a los días sin
mirarles el número.
Me duermo en ellos
como el borracho
que deambula 
descalzo de tiempo
hacia la muerte.


sábado, 29 de marzo de 2014

miércoles, 12 de marzo de 2014




 I


Me voy hundiendo
como el barco de papel
que se aferra
con desesperación a la reja
de la alcantarilla.
Doblado.
Torcido de dolor.
Traspasado de invierno
para siempre.



viernes, 28 de febrero de 2014


  I


En los paseos del partido,
el tinto señoreaba por las mesas
y salían 
boleros tristes
de las bocas proletarias.
Las compañeras
perdían poco a poco la verguenza
y se iban por ahí.
Los mayorengos,
mientras tanto,
se encerraban con las chiquillas de la jota en 
algún  cuarto.
Las sentaban sobre sus piernas viejas  y
corruptas.

Les metían mano por todos lados.

Les prometían
que serían ellas
las salvadoras
de 
la clase obrera.

martes, 25 de febrero de 2014



  I


Torcía
la boquita levemente.
Sin atreverse a sonreír.
Por temor,
quizás,
a perder 
la cordura
en su sonrisa.
Pero, sus senos eran
fabulosos
y los enarbolaba cual bandera de batalla.
Y allí,
entre esas fronteras
y sus ojos
que parían océanos
estaba yo,
temblando de absoluto.

domingo, 23 de febrero de 2014



  I


Soy
un cadáver pegado
en los vidrios sucios
de una ventana extraña
y qué profunda
es la tristeza
en esos
ojos idos.


lunes, 10 de febrero de 2014




 I


Este desamor que nos tenemos
nos enreda
con sus extrañas cintas
de dolores.



  II


Intento
hacer
más rugosa mi piel.
Pegarla quizás
- atada con silencios-
en un marco cualquiera.
Volverla
negro espejo
nocturno
para ciegos.



 III



La vida se durmió,
esa tarde,
junto al gato de mi abuela.

Yo
-que era niño inquieto-,
me arranqué 
hacia la calle con mi cuerpo nuevo de 
cadáver.

La cosa anduvo bien
hasta que llegaron los antepasados
que,
a coscacho limpio,
me devolvieron
a los brazos temblorosos
de mi madre.

De ahí para adelante,
las cosas siempre fueron
diferentes.


domingo, 9 de febrero de 2014




 I


Es pelea perdida
hablar de poesía con los propios.
La sangre cubre el mantel
y las tazas quedan 
con las entrañas expuestas.
Luego,
un silencio
más espeso que la muerte
acompaña a los guerreros
hasta sus piezas.

En esas noches,
nadie vuelve a hablar.




  II


Como a una galleta oblea
había
que morderte suavecito.
Poner
la lengua entre los dientes
y lamer
con delicia
la dulzura empalagosa
de tu piel.


viernes, 7 de febrero de 2014




  I


Los poetas de provincia
no pasan
las tardes enteras
exhibiendo su soberbia
en el café de un mall.
Los poetas de provincia
van a las estaciones.
Se sientan 
entre los cadáveres
de los trenes
y cantan con ellos
viejas canciones
hasta llegar la noche.



  II


Es extraño
que no te acuerdes
cuando eras río sobre 
mi cuerpo

te hacías
ola,
una y otra vez,
sobre mi pubis.



sábado, 1 de febrero de 2014


 I


La vecina perfecta
llegaba temprano a comprar al almacén.
Decía "Buenos días"
y "Buenos días", respondíamos.
Pedía la mercadería con una voz imperturbable.
Intentaba recordar algo que se le había olvidado.
Luego, pagaba y se marchaba.
Pero,
antes de salir, se detenía
y volviéndose hacia mí,
me decía con sus ojos,
que no llevaba calzones
ese día.



 II


Escucho,
todo el día y por un lado,
los llantos insufribles de mocosos malcriados,
por el otro,
el cotorreo interminable y sin sentido
de
las señoras de mi patria

al llegar la madrugada,
mi propio,
propio
silencio.


 III



Sucede
que el teléfono
comienza a sonar,
desesperado.
Intento
ignorarlo
y cerrando los ojos
voy
por las palabras
que tenía en mi mente.
Pero, ya es imposible.
El teléfono vuelve a sonar
y
sonar
y
mana sangre
de ira
entre mis dientes.



viernes, 31 de enero de 2014



 I


Mi globo ocular
se movía como loco.

Saltaba sobre los muebles,
tras los rayos de sol.

Perseguía al gato
por los rincones.

Acechaba 
las risas
que veía
entrar
como hadas
por las ventanas.


miércoles, 29 de enero de 2014




  I



Decían
que era imposible.
Que Machu Pichu
no estaba sobre el ropero.
Que,
en el charco del patio
no había ningún Nautilus navegando.
Que
algo grave pasaba
con el niño.
Que
era urgente
llevarlo
hasta el doctor.




 II


Para ella,
la lluvia era lluvia
y
el temblor que sintió 
cuando rozó mi adiós,
producto
del frío
solamente.



 III



A mí,
no me vengan a pedir monedas.
Menos consejos
de qué hacer cada cual
con su vida.
A mí,
no me interrumpan preguntándome la hora.
Sólo
déjenme
dormir
tranquilo
bajo esta cruz.







martes, 28 de enero de 2014




 I


Cuando niño,
en este barrio,
la desgracia más grande
eran los ojos en tinta
de la señora Edelmira.
Porque -se sabía-,
el viejo Antonio llegaba con la caña
y después
se ponía a llorar, el putamadre.
Ahora,
se escuchan,
siempre,
disparos en la noche.
La droga corre firme
y los niños 
pasan huyendo junto a mí 
mientras me gritan ;
"!Haste a un la'o, sapo culia'o"¡.



 II


Todo, todo el mundo habla.
Decretan
que la cosa está mala.
Que, cómo puedo yo
estar mojando mis patas 
en el arroyo.


lunes, 20 de enero de 2014




 Estoy parado mirando
fíjamente
la fría estructura de la torre Eiffel.
Y la verdad es 
que podría estar de pié
en cualquier parte del mundo.

No hay diferencia
cuando la soledad
me parte los huesos
en tu nombre.


jueves, 9 de enero de 2014



  I




Que las palabras sean chicas lindas
que podamos vender
en vitrinas exquisitas de los malls capitalinos.
Que éstas nos paguen esas tardes de café
en que nos mostremos a la plebe.
Que sean nuestras sacrosantas agentes que nos dejen
en los canales nacionales de televisión.
Mejor aún,
que nos den los pasajes a Estocolmo.
Que nos hagan doctores honoris causa.
Clientes regalones de los mejores restaurantes.
Que nos hagan recorrer Europa entera.
Que permitan,
que hasta los lanzas nos hagan reverencia.
Que nos saquen de la salud pública.
Que,
por último,
me consigan el título
de
Mejor Cafiche de la Provincia.


martes, 7 de enero de 2014

Junta de vecinos



I


Dejémonos de cosas raras.
Vámonos directo al asunto:
¿Se los baja usted
o se los bajo yo?.



 II


Puede ser en su alfombra
o en la mía.
Arriba de la mesa...

pegados como moscas en el techo.
Puede ser después de las cuatro
o durante (toda) la noche.
Puede ponerme el nombre de su marido

si prefiere
otro que le guste.
La cosas es
que no vaya a pensar
que me quiero aprovechar
de sus miradas.



 III


Sí, lo entiendo.
Fue en un momento de locura.
Simplemente,
no estaba en sus cabales.
Cierto es,
me aproveché 
de 
su 
debilidad.
Pero, 
séquese las lágrimas
y díganme,
¿cuándo lo vamos a hacer de nuevo?.

lunes, 6 de enero de 2014



 I


Cuando se me seca el pozo
de la inspiración,
pego mi rostro
en el vidrio añejo
de mis propias desgracias.



 II


¡¿En qué
nos vamos a parecer...?!
El hace años
que corre en los hipódromos.
Yo,
sólo troto cuando me da la gana por
esta tierra seca y llena de camotes.
Ahora,
que de repente se parezcan sus letras 
a las mías o las mías a las suyas
me hace mirar al cielo
y preguntarme:
¿No somos todos hijos,
acaso,
del mismo Padre?.



 III


Mi cuerpo
se deshace
de los últimos dientes que me quedan.
"Eres viejo -me dice-,
ya no debes comer ...
sólo morir".
Pero; yo me rebelo y
me compro unos dientes fuertemente atornillados
(se me va
la mitad de mil alma en esta gracia).
Entonces, mi cuerpo,
comienza a rasgarme el corazón;
pero,
mi corazón es duro como piedra por 
culpa del amor
y mi cuerpo decide
-contrariado a más no poder-,
que no va a aguantarme otra
y
estentóreamente
pronuncia
el hechizo final:
¡¡¡Alzheimer!!!!
grita y me señala
y
y
y...
---¿de qué estábamos
hablando...?


domingo, 5 de enero de 2014




  I


Bienvenido, viajero, a estas palabras.
Descansa en ellas
si encuentras en sus letras regocijo.
Duerme profundo  y recupérate,
que no se enfriará tu alma con la vida
mientras estés
en su seno
                  imaginando.




sábado, 28 de diciembre de 2013



 I



Se amaba
frente a los mil espejos
de su vanidad.
Luego,
se paraba desnuda frente a mí
y hacía gala
de su amor hermafrodita.


viernes, 27 de diciembre de 2013

Crónica




 I


Uno de los Jinetes
del Apocalipsis
llega -despavorido-
contando
que lo habían asaltado
en la otra esquina.



 II


De utilidad pública:
Jinete del Apocalipsis
solicita
a quienes lo asaltaron
y le quitaron su cabalgadura
que, por favor,
se la devuelvan
para poder llevar a cabo
su misión.



  III


Jinete del Apocalipsis
grita de pavor
al pasar frente a carnicería
que ofrecía
carne fresca de "vacuno".



  IV


Ültima hora:
Jinete del Apocalipsis
fue despedido
por incompetente.

Fin del mundo
se aplaza
hasta nuevo aviso.

sábado, 21 de diciembre de 2013




 I


Miro
fíjamente al horizonte.

No hago más que eso.

Contemplo
fíjamente
al horizonte.



 II


Yo,
no dictamino normas.
Dejo
que cada cual
haga
lo que quiera.

Porque,
simplemente,
miro fijo al horizonte.



 III


En el horizonte
están las cosas cercanas.
Los secretos
casi mágicos de las caricias.
Árboles 
creciendo
por doquier.



 IV


Dios,
me mira desde el horizonte
por el rabillo del ojo
y esboza una sonrisa
(o eso creo).
Lo demás son 
cuentos chinos.



 V


A ver, a ver,
¿cuál es la dirección correcta...,
la que viene o 
la que va?.



 VI


Un sátiro
es un poeta
con los sueños cumplidos.
Para él,
el premio Nóbel 
es sólo
papel Confort.



 VII


Lo que aquí se escribe,
es la pura verdad.
No importa en lo absoluto
si usted no entiende
un pepino.



 VIII


Váyase despacio
y regrese,
-si puede-,
más lento
todavía..



 IX


¿Por qué miras
fijo al horizonte?

-Porque,
si no lo hago,
el sol
caerá de golpe
sobre el mar.



 X


Lo reitero :
La única estética comprensible
es
el horizonte.



 XI


La palabra
rizoma
significa
-en el horizonte-
lo mismo;
pero,  
sobre la superficie.



 XIII


El horizonte
no es como la "Casa de Irene",
aunque sus guiños
son así de misteriosos.




 XIV


Un poeta
no busca
la verdad.
Sólo
revuelve palabras
en el crisol del horizonte
hasta que sangra
profusamente
de nariz.



 XV



No fue una epifanía como tal.
Sólo
me senté a descansar un rato.
A mojar mis patas en el agua
y entonces,
me puse a mirar 
fijo
el horizonte.



 XVI


Bien, señores.
Váyanse a dormir.
Ahora es cosa
de la luna,
el horizonte
y yo.



viernes, 20 de diciembre de 2013




 I


Lo que parece simple es
un espejismo.

Como tus ojos,
agitando
un pañuelo
en la distancia.




jueves, 19 de diciembre de 2013


 I

 Las palabras no me sirvieron  de nada.
Fui,
en silencio,
a sembrarlas en tu corazón;
pero, 
se incendiaron de pavor
en tu alma yerma.



 II


 Nos dijo
que el señor Barriga 
se le aparecía riendo desde el televisor apagado.
Que perdió su magia
a la orilla de una carretera.
Cuando
perseguía el amor
de una puta que 
no quería verlo.
Nos dijo
que nos amaba.
Que éramos sus hermanos.

Aunque no pensáramos
casi nunca
en su desgracia.



 III


Bueno,
hagamos un recuento de los chiquillos del barrio:

El Mario,
que puso su cabeza en la línea del tren
luego de haber matado a su familia.
Bruno, -que era bueno y deportista-
 y fue devorado desde su pierna por el cáncer.
El Pato Saldías que chocó de frente con un bus.
El Pancho Varas - el ingeniero- que se ahorcó luego
que declarara que no podía apagar la ampolleta
que le ardía en el  estómago.
El flaco Arturo se ahogó en su vómito
y el Pancho Largo tomó demasiado
antes de ir  a nadar. 
Pancho Cerda fue aplastado con su moto por una micro.
El Leupín fue atropellado cruzando la avenida O"Higgins.
Juan Carlos, mi hermano, se suicidó.
"El Cacharro" perdió un brazo, un ojo y
sus malas mañas.
Wladimir, otro de mis hermanos, decidió
que la cordura era cosa de locos.
El Adolfo no soportó quedar lisiado para siempre
y resolvió
que el alcohol serviría de bálsamo
Al igual que el Julio, que murió triste
y olvidado en un cuartucho oscuro.

Los demás,
los que quedamos,
bailamos a veces con la muerte.
La apretamos fuerte en esos lances,
le mordemos la oreja.
Le decimos,
coquetos,
que algún día
también
le diremos que sí.



 IV


Quizás si un día,
con mi voz de ladrillo,
cante un sueño diferente
y florezcan en ti
extrañas sensaciones.


Como la vida.









miércoles, 18 de diciembre de 2013




 I


Animal circense: 
saltimbanqui.
Acróbata
me veo,
esquivando
cadáveres y cadáveres
que no paran nunca, 
nunca
de comprar.



 II


Los viejos son sabios:
Vuelven
corriendo hacia la infancia
ante el pavor
que da la vida.



  III


Te busco en internet.
Leo tu perfil.
Recorro la foto
que yo mismo mejoré con Photoshop.
Y
Veo que cada día
tienes amigos diferentes.
Que eres feliz.
Que acabas de comprar
las últimas botas de temporada.



 IV


 Escribo fácil.
para que no se pierdan.
Dejo
pequeñas migas
entre estas letras
para mostrar el camino.



 III


Marcas mis miradas
como spam.
Sin leerlas.
Luego,
sin asco,
vacías la papelera
de tu corazón.





martes, 17 de diciembre de 2013




 Unidades de medida:
La tristeza, 
La soledad,
El silencio.

De la suma de sus partes
resulta el amor.



lunes, 16 de diciembre de 2013




 I


La muñeca Barbie
nació en los  '50.
Yo,
en los  '60.
En los  ' 70
mataron a Allende.
En los ' 80,
Pinochet reinaba en el infierno.
En los  '90,
el trono cambió de ocupantes,
pero,
siguieron reinando
los demonios.



  II


La ampolleta
-loca de terror-,
se suicida
frente a los ojos fijos
de aquél
que no deja de mirarla.



  III


En su maleta
traía dos diarios viejos 
un día de otoño.
También unas botellas azules
por cuyas etiquetas
corría un río imaginario.
Su ropaje era simple como el silencio
y olía a soledad,
-con toques ligeros 
de un antiguo tabaco-.
Se paraba en el dintel
-antes de entrar o de marcharse-,
y lanzaba al aire
una moneda en forma de canción.
Luego,
con paso recio,
se marchaba hacia un recuerdo cualquiera.

Los calendarios debían pensar que estaba loco;
pero, nada decían.





sábado, 14 de diciembre de 2013




 I


Debí ser 
el ejemplo de la familia.
El que sacara la cara
por
los que se fueron al infierno anhelando 
la gracia.
Debí ser
el que salvara al mundo de sí mismo.

Una especie
de niño hermoso.

Como el que aún sueña 
mi madre
desde su tumba.



 II


No voy a negarlo:
Escribo porque sí.
Aunque me cuesta un mundo
tomar el lápiz
con estas manos tullidas por
la angustia.
 Lo demás, 
es un tremendo misterio.



 III




Que abran botellas de tequilas
o que vistan pomposas capas
de colores.
Que se embriaguen de
su propia labia.
A mí,
déjenme con esta rabia arcana.
No voy a ir al mundo ni a sus brazos.
Simplemente,
voy a vestir este pellejo de perro
como si fuera un hábito perpetuo.

Porque,
¿para qué son las puertas,
sino para cerrarlas?.





miércoles, 11 de diciembre de 2013




  Cuando te fuiste
adopté una gata
que me ronrronea su amor.
Que se pega a mi cuello
hasta dormirse.
Que espera mi regreso
con unos ojos de loca.
Que se lanza con furia sobre mi piel para 
tatuar con mi sangre su despecho.
Que luego se va,
regresa,
maúlla suavecito por caricias.

¿Y aún así
pretendes que te olvide?

martes, 5 de noviembre de 2013




 I


La casa es un mundo.
Conversan los adornos en el comedor
y hablan
despectivamente
sobre las ollas de la cocina.
En el living,
los cuadros
cuchichean,  con voz gruesa
y baja,
de lo que a veces pasa en los dormitorios
y la imaginación
corre hacia el fondo del patio
donde duerme un perro
una siesta cualquiera.

La casa es un mundo, 
pareciera.
Y los sueños
no se cansan de jugar
entre los muebles.

jueves, 31 de octubre de 2013

Tiempos




 I


¡Mira,
hay un segundo muerto sobre el mantel!
.
¿Dónde...?,
No veo nada.

Vaya,
hace un segundo estaba ahí.



 II


Me quedé
de pié frente a tu corazón.
Hasta que el reloj perdió sus dientes
entre cenizas
y horas muertas
que ya nadie barrió
desde mi alma.




jueves, 24 de octubre de 2013






Papá,
alguien te busca en el jardín que imaginas.
Tocó a la puerta y aunque no dijo nada, 
todo era claro.
Había en sus ojos
más cielo que el que yo conociera
y más distancias en sus manos
que en las faldas del tiempo.
Los mares se rendían a cuanto ella miraba
y olía a las mañanas en que tú sonreías.
Preguntó por ti
con sus silencios
y su mano
me embriagó de todas tus caricias.
Le dije que pasara.
Que buscara por allí.
Que estabas esperando.
Entre las flores y sueños
de ese jardín
que imaginas.

miércoles, 23 de octubre de 2013



 I


Llevo en mis manos
un rostro que es el mío,
con una sonrisa
de bandoneón y pájaro circense.
Alto
como el suspiro del amanecer
que
en tu falda deja resplandores de lluvias y caminos.
Llevo en mis manos
un rostro que es el tuyo
y palidece el sol
con tu sonrisa.



sábado, 19 de octubre de 2013




 I


Lo siento,
no puedo.
No hay forma.
He arrancado de la lluvia
a través de la noche
y de la vida
a través de la sangre.
Pero,
ambas me alcanzan
y me hacen parir
viejas palabras 
para estos silencios.




  II


Algún día
voy a caminar
por los bazares de Estambul
con mi cámara en la mano.
Voy a llenar mis pulmones
con el aroma
de mil especias diferentes
y me diré
que hice bien
en dejar
- en olvidar-
tu recuerdo entre otras sábanas.



viernes, 18 de octubre de 2013




 I


Desde el momento 
en que te acostaste
-desnuda- 
sobre mí,
fuiste mi espada de
Damocles.




 II


A partir de hoy,
hago uso
de mi derecho
constitucional
de mear fuera del tiesto.
De no responder
pregunta alguna.
De mirar fijo
lo que me venga en gana.
De andar a pié descalzo
por la orilla de tu sombra.
De pararme vertical
sobre el olvido.

... Y que
todo
sea
diferente.





miércoles, 16 de octubre de 2013


 I

Es extraño esto
de comprender de golpe
y quedar colgando
de tu propio abismo.
Asustado a muerte.
Como el conejo
que mira exorbitado
los focos del verdugo.



 II


Quedé mirando hacia 
la Cruz del Sur
y no encontré su rostro.
(Como tantas veces
cuando la soñaba).
Y la respuesta era simple:

La lucidez
no tiene idea de astronomía.



 III


Primero,
Lo movieron con un palo.
Porque, nunca se sabe.
Luego,
lo empujaron con el pié.
Pero,
no hubo respuesta ni gemido.
Lo pusieron
de cara al sol
y
comprendieron
que en sus cuencas vacías
yacía
toda la historia del hombre
en este mundo.
Entonces,
siguieron caminando.
Sin mirar hacia el lado o hacia atrás.
Ni
una 
sola
vez.



lunes, 30 de septiembre de 2013



 I


Las palabras son las dueñas del hombre.
Dicen
lo que ellas quieren.
Nunca lo que el hombre piensa.




 II


Todo tiene su sino.
Por eso,
sangre hay
en la sombra
del que arrastra recuerdos.



 III


Hoy,
no cogí el lunes en
la estación del tiempo.
Me quedé
entre los huesos oxidados de tus recuerdos
y otros sueños
que volaban
cual profetas
por las tardes amarillas.


jueves, 19 de septiembre de 2013



Intento
que se calienten mis huesos y
me digo
que no es muerte 
este tremendo olvido.
Luego,
acuno los  ecos
y los hago recuerdos
y me juro
-me repito-,
que no es muerte
este tremendo olvido.




miércoles, 18 de septiembre de 2013



 Estuve allí.
En ese instante
en que el silencio
dejó caer tu mano sobre las sábanas.
Cuando se fue tu mirada
más allá de la noche.
Cuando rompió tu suspiro
el tic tac de los sueños.
Cuando le dijiste a él
que nada,
nada pasaba.


martes, 17 de septiembre de 2013




Es verdad.
Suelo ahogarme 
con las alturas
que alcanzan
aquellos que se empinan
sobre su propia mierda.







lunes, 16 de septiembre de 2013



Se pensaron muchas cosas
y se dijeron más,
porque
muchas cosas se dicen sin pensar.
Pero, 
él no cambió.
Ni tampoco las nubes
que seguía con sus ojos.
Ni la secreta imagen
que brillaba
en sus distancias.

domingo, 15 de septiembre de 2013




Nos tomamos de la mano
como cuando niños
y guardamos silencio
-asustados-
como cuando niños.
Luego,
salimos despacito,
como cuando niños.

Afuera del cementerio
nos soltamos sin hablarnos.

Ya no éramos niños
sino viejos
y nos faltaba uno en el grupo
que lloraba.



miércoles, 11 de septiembre de 2013






Los palos se olvidan.
La corriente aplicada.
La verguenza de vaciarte frente a sus risas enfermas.
Incluso el terror
que te hacía llorar en vez de guardar
un altivo silencio.

Se olvida con el tiempo.

Se hace 
lejanía.

Mas
no llega la paz.

Sólo un inmenso,
inmenso silencio.

lunes, 26 de agosto de 2013



Puedo oír
el corazón de la tierra.

La respiración acompasada
del pasto tras
las caricias de la luz.

El rumor
de los recuerdos
de los añosos árboles.
Y los sueños del sol
mientras se aleja.

Puedo oír
tantas voces,
... menos la tuya.



domingo, 25 de agosto de 2013





Hoy, 
me he quedado callado para siempre.
Pasé
con altos y bajos mi funeral.
Me reí
con las lágrimas de cocodrilos de unos cuantos
y
me hubiese gustado abrazar
a aquellos que, emocionados,
recordaron las horas compartidas.
Luego,
lo mismo de siempre,
el sepelio,
el desconcierto.
Volver
lento 
sobre los pasos
y seguir
pegado a esta ventana
esperando en silencio
lo que 
nunca ,
nunca
vendrá.



lunes, 15 de julio de 2013


 Los artistas
se marchan
desde hoteles extraños.
En ciudades ajenas.
Abrazados a muerte
de su propia tristeza.




domingo, 14 de julio de 2013


 I


A veces
sueño con el mar,
-con lo que habrá más allá de su horizonte-
y es que 
a veces
sueño que estás tú.
Que no es un abismo
esta cama vacía.

viernes, 12 de julio de 2013


 I


Los poetas coloquiales
escribimos
sobre los silencios desechados en las cunetas
o
sobre Juan
que ayer murió
sin enterarse
que era virgen.



 II


Se te acabó la magia, Campanita.
Tus polvos ya no me hacen volar.

Siempre te lo dije:
Mejor amantes que esposos.




 III


Las piedras
se sentaron en torno al desierto
y alzaron su rostro al cielo
para agradecer la vida.


jueves, 11 de julio de 2013


 I


Me quedo 
extasiado.
El rayo de sol
me alcanza en mitad de la frente.
Se abre mi corazón
y caigo,
caigo
y
soy uno en el otoño.



 II


La "i" es frígida. Fría y ambiciosa.
Y hace dieta, 
como tú.



 III


Te molesta que no esté.
Que no se escuche
ni siquiera
un recuerdo
en tu distancia.


miércoles, 10 de julio de 2013

Hoy creí...


 I


Hoy creí encontrar
dormida a la muerte sobre el campo;
pero, 
sólo era escarcha,
que, con los rayos del sol,
se disolvía.



 II


Cuando invito a mi mesa
pongo
en cada plato
dos palabras y un silencio.
Cada cual sabrá
por donde empieza.



 III


¡Qué tremendo paisaje
tenía en su mirada!.



 IV


Qué aburrido es este pueblo,
dice el tiempo,
mientras descansa sus pies
en la pileta.


martes, 9 de julio de 2013

Lunes trasnochado


I


El estadio está lleno como nunca.
La banderas crean una primavera de ilusiones.
Los hinchas parecen florecer de los asientos
... y llegan más y más.
En la cancha, mientras tanto,
los jugadores lucen sus tatuajes
e intentan cantar el himno nacional.
Ahora, el árbitro da comienzo al partido...
(Si quiere conocer la conclusión de este poema,
comuníquese con nuestra empresa o envíe un mensaje
con la palabra "adquirir". 
Gracias)



II


Usted no vote.
Bote.
A todos los cafiches del binominal.
A los ilusionistas del retail.
A los esclavistas de la banca.
A los estafadores de la construcción.
A los sacrílegos de las iglesias.
A las fuerzas desalmadas y de orden.
A delincuentes, jueces y abogados.
A...
(Aquí la lista 
deberá, usted, continuarla
con su propia sangre).



III


Crecí como un pajarito.
Robando
migas de pan
y esquivando
los peñazcasos
que me lanzaban
porque sí.



IV


Para que no digan que no me conozco de memoria:

Me levanto por inercia
y en invierno por desgracia.
Sueño más durante el día.
Hago 20 lagartijas 
y casi se me salen los ojos.
Peleo a muerte con los perros.
y
no tengo más esperanza
que mis palabras.




V


Ojo,
que el charco es tan profundo
como el universo que refleja.



VI


Aquí hay algo raro:
Si los valientes mueren jóvenes,
¿qué hago aquí cumpliendo 53?.





lunes, 8 de julio de 2013

Lo cotidiano



 I


Los guanacos pasaron bala,
impasibles.
Hacía días que venían marchando
desde el desierto y  la cordillera nortina.
Las llamas caminaban resueltas a su lado.
Desde el sur,
Un par de huemules, cuatro pumas
y dos zorros a mal traer,
lanzaban panfletos y trataban
inútilmente
de esconder un par de viejas carabinas.

La capital  ya estaba cerca.

Con todos los humanos
escondidos
en un mall.



 II


Me volví descuidado con los años.
Dejé
que el olvido
oxidara mis huesos
y que tu ausencia
desgastara mis ojos
en sus distancias.



 II


Cuando te fuiste
quedé mirando al suelo;
pero, aún así,
la vida se las arregló
para mostrarme sus estrellas 
en los charcos.













domingo, 7 de julio de 2013

De gorriones, lluvias y domingos.



 I


Los gorriones cayeron al cielo
como frutos maduros
desde el árbol.




II


Invente cosas 
o sea ágil
y copie en forma descarada.

Total,
la vida no tiene derecho de autor.



III



Luego de poner
algunos claroscuros,
una que otra mirada distante
-y 
algo
de sangre de narices-,
me digo
que la hoja es la estéril
y la mando al papelero
con mi total desprecio de poeta iluminado.



IV


Cielo
navaja
bajando de sus muslos
luz
resbala
por estas frases
curiosas
hembras
cubistas.


V



Da para reírse
esto de ser un ser
que crea y cree ser
un creador 
enar
de
cido.



VI



La ficción posaba desnuda;
pero, se le iban los ojos
al autor
hacia la vida.




VII


Aplasté al helicóptero
con el matamoscas:
Tres millones de dólares
quedaron hecho mierda
sobre el mantel.



VIII


Las palabras se pasaron de listas:
Quisieron extorsionarme.
Me pidieron plata
a cambio
de no contarle a nadie
que no sé escribir.




IX


Dejé los pies en las calles,
la cabeza en las nubes,
los ojos en tus piernas,
el corazón...
...ese me lo robaron en la micro
el otro día.



X


He visto
poemas 
analizados por los grandes doctos de las letras.
Abiertos 
de par en par.
Diseccionados
hasta el alma
de sus carnes sin vida.








sábado, 6 de julio de 2013

Vladimir


Vladimir
perdió su cordura en una pieza triste.
Perdió
el recuerdo de sus amigos.
Sus dientes
también se perdieron con el tiempo.
Encontró,
eso sí,
ideas extraodinarias.
Violentos segundos
como la voz de Dios.



 II


Hicieron lo posible:
Me mandaron  a la escuela,
al liceo.
Un poco a la universidad.
Me pararon en la puerta del mundo.
"No me gusta", dije, "Lo siento"
y me largué 
a pié descalzo
por los vericuetos
extraños
de mí mismo.



 III

Disculpen que no escriba delicado.
Me cuesta mucho con estas manos
entumecidas por la vida.
Por eso hablo poco,
porque tengo por voz
un ladrido de perro callejero.
Pellejo tengo en vez de piel.
Sombra, quizás, pero
empeñada.



  IV


Tribilín era flaco.
Nació en alguna parte
y murió joven.
Yo lo vi
escribir
poemas de dolor 
con sus pies descalzos
en el invierno.


  V


Los dientes
son como los hijos:
Se van dando un portazo
diciendo
que nunca los cuidamos
como se merecían.




viernes, 5 de julio de 2013

Diles



Diles
que fui a comprar pan.
Que salí perdiendo
Que ya me arrepentiré.

... que
-simplemente-,
hay hijos de puta
que no tienen corazón.



 II

No me asustan
ni con terremotos
-me dijo-
mientras pasaba su lengua
con delirio
entre los torneados muslos
de la noche.



 III

"A soldado le robaron su fusil"
leí en las noticias.
Lo que es a mí,
aunque viejo,
no me vienen con esas cosas.
Antes muerto
que eunuco.

... por lo menos,
harakiri,
digo yo.








jueves, 4 de julio de 2013

La última vez



La última vez
que me asomé al borde de la esperanza
los vientos
corrían de sur a norte,
como si recién hubiesen acabado una cannabis,
y se reían de cosas simples
como mi tristeza
o tu recuerdo que alguna vez se quedó
impreso en los cristales,
porque,
la última vez que me asomé
al borde de la esperanza,
había gente
sentada
en las aceras.



lunes, 24 de junio de 2013

Hora uno



 I

Hora uno:

El día se lanza por la ventana
Con los ojos abiertos

Hora dos:

Los celulares
Absorben los corazones
Y éstos caen disecados
Como excremento de palomas
Sobre el tiempo.


Hora tres:

... y yo que creí que sería diferente!.




 II


Se fue el mar,
diciendo adiós con su silencio a 
los amantes de los cerros.
Dejando
temblorosas miradas en las ventanas de
los visillos rotos.
Presagiando
sombras y luces
en las puertas que se abrían.



domingo, 9 de junio de 2013



 I


Se abre
-una y otra vez-
una calle en la entrepierna
de una ciudad oscura.
Gimen 
las gotas
sobre los cristales
y los autos
desvían, culpables,
su mirada
para olvidarla.


viernes, 26 de abril de 2013




 I


¿Qué pasa, Señor,
Con los que no supieron.
Con los que fueron por la vida con un
Saco de piedras sobre el alma.
Con los que se marcharon con sus sombras llagadas
De perpetuo silencio?
¿Van,  acaso, sus almas
A dormir entre tus manos…?

Se hace tarde, Señor,
Y pienso en ellos.

Cúrales su angustia, por favor,

Que son niños aún.
Que no crecieron.


                                                                                  (Para don Mauricio.
                                                                                 Que se marchó a entregar 
                                                                                 el pan más allá de las
                                                                                 nubes.

                                                                                 Para Juan Carlos - mi hermano-
                                                                                 cuyas canciones aún escucho
                                                                                 entre los ecos del viento).

jueves, 4 de abril de 2013


   I



En estos días,
La noche llega abrazada de las campanas.
Se viene
Por los barrios viejos
Con su vestido frío.
Apegada
A las miradas
Lejanas
De los suicidas.



 II


Van a decir
Que era bueno,
Que
Se podía contar conmigo,
Que me gustaba hacer feliz a medio mundo,
Menos a mí.
Que ese era mi sino,
Que debieron haber hecho algo,
Pero,
No sabían qué.
Que no supieron cómo
Poner más estrellas en mis noches.
Que
Era demasiado grande esta tristeza.
Luego,
Guardarán un rato incómodo de silencio
Y
Esperarán
Para ver
Quién será el primero en despedirse.




jueves, 21 de marzo de 2013




  I


Recuerda que,
Cuando ya no estemos,
Seguirán vivas
Estas palabras
Y más fuerte aún
El amor que hoy nos desune.


miércoles, 20 de marzo de 2013


I


No tengo mucho talento,
Dijo.
Mientras,
En su mano,
latía con fuerza
un corazón de papel maché.



 II


Los amores imposibles
Son un gran derroche de palabras.
De calles y lluvias recorridas.
De lunas, noches, madrugadas,
De muros, buses, lugares,
Desaciertos...
Bueno,
Como dije,
Los amores imposibles
Valen hongo.




 III


Hoy ando
Con un genio de los mil demonios.
Alguien se puso,
Por equivocación, mi soledad
Y me dejó
Una alegría grande
Que olía a esperanza!.










jueves, 14 de marzo de 2013



 I


Los sitios de Facebook
Me recuerdan
Esas tumbas kitsch
A las que nadie lleva flores
En el día de los muertos.



 II


La reina  del mundo virtual
Tiene
20.000 amigos
(también virtuales).
Viste de Photoshop
Y llora en silencio
cuando apaga la luz.



miércoles, 13 de marzo de 2013

martes, 12 de marzo de 2013

lunes, 11 de marzo de 2013


 I



Viene el otoño
Y en la tarde
Agonizan las mariposas
Como linternas rotas de una fiesta
Que ha acabado.



domingo, 10 de marzo de 2013




 I



Me puse a mirar
Los cuadros de la casa que imagino,
Los rayos de sol que hieren sus penumbras.
El viejo silencio
Que pasea con sus pasos cansados de nostalgia
Y
Me miro a mí mismo en todos sus rincones
Acariciando
Imposible
Tu huella en los recuerdos.



 II


Las calles de los pueblos son perezosas.
Se acuestan
En cualquier lado y de cualquier manera.
No cuidan sus vestidos
Embriagados de olvido
Y sólo se quedan
Ronroneando recuerdos
Entre lluvias de otoños
Y silencios heridos.



  III


Cuando digo pan
Escucho sol, caricia, carcajadas.
Mas,
Cuando digo tu nombre
Todo calla.



 IV


El vidrio
Herido
En la ventana
Crea varios paisajes
Cubistas
De tu ausencia.


  V


Soy
Un encantador de palabras.
Un pequeño dios
Que sueña
Su galaxia
En el fondo infinito
De los charcos.




 VI


No volaré al norte en este otoño.
Soy un ave rebelde,
Porque,
¿Qué puede haber más frío que tu corazón?
Y si llego a los días
En que vuelve la vida,
Extenderé mis alas tumefactas
Y volaré resuelto hacia los brazos del sol

… igual que Ícaro.









sábado, 9 de marzo de 2013

I



 I



Mi imaginación
-de dientes apretados-
Escribe
Poemas de sangre
Sobre el polvo
Angustiante
De esta nada.



II


Nixon. Vietnam.
Las flores de la revolución
Muertas
En su propia algarabía.
Mientras acá,
Se marchaba en las calles
Con la canción del tomate y el puño enardecido.

Luego,
Vendría un silencio profundo
Y la muerte
Se haría más cobarde
Y traicionera que la vida.




domingo, 24 de febrero de 2013




 I



Se trataba de muslos.
De senos turgentes.
De ti,
Pidiéndome que clavara
Mi corazón
Una y otra vez
Con fuerza
Entre tus ansias.



  II


El hombre triste.
El árbol triste.
Estrellas
Que no saben
Del agua
Que las refleja.




viernes, 22 de febrero de 2013




 I



Siempre odié a los malditos camiones de reparto.
Llegaban dando tumbos.
Vociferantes como borrachos,
Importándoles un pepino mi esbozo de relajo
Y se quedaban una eternidad
Bufueando afuera su ruidosa efervescencia.
Y
Más tarde lo peor:
Arribaban las infaltables viejas locas.
Arrastrando sus mínimas vidas tras de sí
Y yo debía sonreír,
Responder
Que todo estaba fresco,
Que
Cómo se le ocurre,
Si aquí a nadie le robamos,
Que vuelva cuando guste.
Que
Aquí estaremos
Para atenderla
Como se merece.



jueves, 21 de febrero de 2013




 I



Perdí mi tiempo
Buscando la vida
En un montón de libros,
Mientras
Ésta,
Jugaba descalza
Con mi hermano
En la cancha de tierra
De la infancia.



  II


De esas manos rudas
Que amasaban la harina
Nacía la felicidad
Y
A veces,
Si había suerte,
Un cuento viejo junto al brasero.



 III



Deja
Que el lápiz cuente
Su propia historia.
Que
Sea hombre, silencio, luz,
Disparo, sombra, melodía.
Deja
Que los pájaros salten al vacío
Para que vuelvan
Con sus ojos profundos de infinito.
Deja
Que el polvo llore a mares
Y que el mar
Se descalce
Para entrar en tus recuerdos.
Deja
Que la vida
Fluya
Como sangre por el tiempo,
Simplemente.